En un preocupante escenario, las regiones de Tumbes, Puno y Lambayeque se encuentran rezagadas en la ejecución de los recursos destinados a la prevención de desastres. Según los datos más recientes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), estas regiones han ejecutado menos del 10% del presupuesto asignado para este fin.
En el caso de Tumbes, una región ubicada al norte de Perú, apenas se ha ejecutado el 7.9% del presupuesto destinado al rubro de «Reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres», lo que representa poco más de 4 millones y medio de soles de un presupuesto total de casi 60 millones de soles.
La advertencia de la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos sobre el regreso del Fenómeno El Niño y la probabilidad de que este evento cause un clima extremo en la región, ha puesto en evidencia la importancia de la prevención y preparación ante desastres. Según el geólogo Patricio Valderrama, hay un 84% de probabilidad de que este fenómeno sea moderado para finales de año, lo cual complicaría considerablemente la situación debido a las lluvias intensas esperadas para el próximo verano.
Estos datos son alarmantes, ya que más de 8 millones de personas se encuentran en riesgo de sufrir huaicos e inundaciones como consecuencia del Fenómeno El Niño, según el último informe del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED).
Ante esta situación, es crucial preguntarse qué están haciendo las autoridades para prepararse. Según la Política Nacional de Gestión de Desastres, los gobiernos regionales y locales son responsables de formular, evaluar, organizar, fiscalizar y ejecutar los procesos de preparación ante desastres. Sin embargo, al revisar los datos del Portal de Consulta Amigable del MEF, se evidencia que hasta el momento ninguna región ha ejecutado ni siquiera el 50% del presupuesto asignado.
El avance en la ejecución de proyectos ha sido lento. Áncash es la región con la mayor cantidad de población (225,780 personas) en alto riesgo ante posibles deslizamientos o huaicos producto del Fenómeno El Niño, según el CENEPRED. A pesar de esto, y a pesar de que el MEF ha asignado 29 millones de soles para la reducción de la vulnerabilidad y atención de emergencias en esta región, solo se ha ejecutado el 11% hasta la fecha.
Piura le sigue en riesgo, con 207,766 personas en alto riesgo. Actualmente, el MEF ha asignado un presupuesto de 85 millones de soles para la preparación ante el eventual fenómeno, una cifra que se ha duplicado desde el presupuesto inicial de 40 millones de soles. Sin embargo, el avance en materia de prevención ha sido de tan solo 18.7%.
Por su parte, a la región de Ica se le asignó inicialmente un presupuesto de 17 millones de soles, pero posteriormente este monto se modificó a 230 millones de soles, convirtiéndose en la región con mayores fondos asignados. Sin embargo, el avance en la ejecución de estos recursos hasta la fecha es de apenas 17.60%.
Las regiones de Tumbes, Puno y Lambayeque son las que han ejecutado menos del 10% de su presupuesto para la prevención de desastres. En conjunto, estas regiones representan un total de 124,000 personas y 34,233 viviendas en alto riesgo de sufrir deslizamientos o huaycos como consecuencia del Fenómeno El Niño.
Vladimir Cuisano, especialista en análisis territorial del CENEPRED, explica que los gobiernos regionales están enfocando sus acciones principalmente en la atención de emergencias y descuidando la prevención y reducción del riesgo. Según él, existe una falta de articulación y trabajo organizado tanto dentro de las instituciones como con otras municipalidades o mancomunidades, lo cual generaría un importante ahorro para el Estado.
El experto también señala que la respuesta de las autoridades ante las precipitaciones ocurridas a principios de año no fue la más oportuna, debido a la reciente asunción de nuevas autoridades y la falta de conocimiento del sistema. Sin embargo, se espera que con esta experiencia, la respuesta ante el próximo evento con mayores precipitaciones, que se espera dentro de seis meses, sea óptima y oportuna.
Ante la inminencia del Fenómeno El Niño y los riesgos asociados, es imprescindible que las autoridades y la población en general prioricen la prevención y la preparación ante desastres. Es necesario invertir de manera efectiva los recursos asignados y promover una mayor coordinación y trabajo conjunto entre las diferentes entidades gubernamentales y municipales, a fin de reducir el riesgo y proteger a la población vulnerable. Solo a través de un enfoque integral y una acción decidida se podrá garantizar la seguridad y el bienestar de los habitantes de Tumbes y de todas las regiones afectadas.
