El ingeniero Marco Antonio Hurtado Vallejo “favoreció a contratista” y fue observado varias veces por Contraloría
La población tumbesina toda la vida se ha quejado de las pésimas obras que hay en la región y generalmente culpa a los contratistas como los principales responsables de esto; sin embargo, casi siempre pasan por alto la enorme responsabilidad que tienen los supervisores de obra, quienes no fiscalizan correctamente el proceso constructivo o en algunos casos favorecen a los empresarios constructores.
Analicemos el caso del ingeniero Marco Antonio Hurtado Vallejo, quien se encargó de la supervisión de la obra de porquería “Rehabilitación del servicio de la calle Benavides entre la intersección de la av. Tumbes Norte y av. Tacna, distrito de Tumbes “. Este proyecto se ha calificado de esta forma despectiva porque no duró ni un mes para desmoronarse, hundirse y resquebrajarse.
Esta obra de saneamiento y pavimento fue inaugurada por el nefasto exalcalde Jimy Silva Mena a pocos días de dejar el cargo. Pasaron apenas unas semanas y se constató que el pavimento presenta rajaduras, además que las rejillas de la alcantarilla colapsaron.
En la parte superior de la vía se observa que hay hundimiento de varios paños, un desnivel que es evidente. Además, las escaleras se han partido y con facilidad se cae el cemento colocado.
La causa de la poca durabilidad de obra se debe no solo a los malos trabajos de la empresa contratista Consorcio Ejecutor Norte, sino porque el supervisor no hizo correctamente su trabajo. La Contraloría sustentó en un informe de control como el ingeniero Marco Antonio Hurtado Vallejo fue demasiado complaciente con los empresarios constructores.
Según el informe de Hito de Control n.° 027-2022, el supervisor Marco Antonio Hurtado Vallejo ratificó la culminación de partidas contractuales, aún cuando el contratista se encontraba ejecutando trabajos correspondientes a tres partidas contractuales y fuera del plazo de ejecución de la obra; hecho que generó el riesgo de afectar el oportuno cumplimiento de la finalidad pública de la obra, así como la adecuada utilización de los recursos públicos.
El 12 de diciembre del 2022, Marco Hurtado manifestó haber realizado la verificación de la culminación del colector Benavides e indicó que se cumplieron las partidas y metas establecidas en el expediente técnico de la obra. Esto carece de veracidad, según lo indica Contraloría, dado que el órgano de control evidenció dos días después que el contratista continuaba ejecutando trabajos correspondientes a tres partidas contractuales.
En el texto del informe de control se lee claramente que “el supervisor no ha cumplido con sus funciones establecidas”. Además, el informe también indica que en la obra del colector Benavides no se cumplieron los procesos constructivos que habían en el expediente, tampoco con la señalización de seguridad.
El colmo es que el supervisor Marco Antonio Hurtado Vallejo tampoco cumplía con el horario de trabajo, así como el personal de la empresa que ejecutó el colector Benavides.
Ahora bien, es importante recordar que el ingeniero Marco Antonio Hurtado fue un pésimo supervisor en la obra ejecutada por la gestión de Jimy Silva porque es actualmente el que se encargaba de supervisar la obra de pavimentación en la avenida Tumbes.
La empresa supervisora de Martín Suarez Villasis designó a Marco Antonio Hurtado Vallejo para que se encargue de fiscalizar a la empresa contratista que hoy realiza el pavimento en la vía principal de la ciudad. Esta situación enciende las alarmas, dado que esta obra millonaria debería ser fiscalizada por un profesional competente y que no aparezca en informes de Contraloría, donde se le observa que de alguna manera favoreció a una empresa contratista que ejecutó una obra de porquería.
El gobernador regional de Tumbes Segismundo Cruces Ordinola, tomando conocimiento de este hecho, de inmediato debería designar a otro profesional para que se encargue de supervisar eficientemente a la empresa contratista para tener la seguridad de que se fiscalizará al milímetro para que la obra de la avenida Tumbes no quede como el desastre del colector Benavides, que recientemente el contratista acudió a hacer unos arreglos a duras penas pero seguramente no durarán nada, esto se nota a simple vista viendo el estado deprimente de la obra.
