CONTRALORÍA REVELA SERIAS IRREGULARIDADES QUE PONEN EN RIESGO SU EJECUCIÓN
Un nuevo escándalo sacude a la Universidad Nacional de Tumbes. La Contraloría General de la República ha puesto al descubierto una serie de irregularidades alarmantes en la ejecución del saldo de obra de la Escuela Académico Profesional de Educación, un proyecto que, en teoría, debía garantizar infraestructura de calidad para los estudiantes, pero que hoy se encuentra en el ojo de la tormenta.
El informe 004-2025, emitido tras un minucioso control concurrente, expone deficiencias graves que amenazan la continuidad del proyecto y ponen en jaque la seguridad de quienes trabajan en la obra.
AUSENCIA DE PERSONAL CLAVE. Las inspecciones realizadas los días 27 y 29 de enero de 2025 revelaron un panorama preocupante: el personal técnico clave del contratista brillaba por su ausencia. En reiteradas ocasiones, los especialistas responsables de áreas cruciales, como estructuras, seguridad e instalaciones eléctricas, no estaban presentes en la obra, dejando los trabajos sin una supervisión adecuada y generando un riesgo latente de incumplimiento contractual.
Según el reporte, el Especialista en Instalaciones Eléctricas, José Manuel Guerra Maguiña, jamás estuvo presente durante las dos visitas realizadas. El Especialista en Estructuras, Abel Higinio Moscol Broncano, tampoco apareció, y al ser consultado, el residente de obra ni siquiera supo explicar su paradero.
Pero la situación más alarmante ocurrió con el Especialista en Seguridad e Higiene Ocupacional, César Augusto Valencia Pumatay, quien debía estar permanentemente en la obra para garantizar las condiciones de seguridad. Sin embargo, el 29 de enero simplemente no estaba cuando llegó la comisión de control, apareciendo minutos después, como si nada.
¿Quién está garantizando la seguridad de los trabajadores y la calidad de la obra? La falta de estos especialistas no solo infringe el contrato, sino que además expone a sanciones económicas a la empresa constructora y pone en riesgo la vida de los obreros y la comunidad universitaria.
OBRA SIN SEÑALIZACIÓN NI MEDIDAS DE SEGURIDAD. Como si la ausencia del personal técnico no fuera suficiente, la Contraloría detectó una preocupante falta de señalización de seguridad en la obra, convirtiéndola en una bomba de tiempo para los trabajadores, estudiantes y personal administrativo que transita por la zona.
Las imágenes captadas por la comisión de control el 27 y 29 de enero son escalofriantes: ausencia total de carteles informativos, falta de conos reflexivos y cintas de advertencia, e incluso la ausencia de equipos contra incendios. Vehículos pesados entraban y salían sin ningún tipo de control, generando un grave peligro de accidentes.
Cuando se consultó al residente de obra sobre esta situación el 27 de enero, su respuesta fue un evasivo «se está implementando», pero dos días después, el 29 de enero, nada había cambiado. Más de 60 días de ejecución y aún no han colocado ni una simple cinta de precaución.
El informe de la Contraloría no deja dudas, la obra está en riesgo, y si las autoridades de la Universidad Nacional de Tumbes no toman cartas en el asunto, podría convertirse en otro escándalo de corrupción e ineficiencia.
