Según información suministrada a nuestro medio, misma en la que se menciona que durante un trabajo en conjunto de la Policía Nacional del Perú (PNP) y personal de la Fiscalía Provincial Transitoria Especializada en Prevención del Delito de Tumbes, este permitió la intervención del centro de Diagnóstico «TOMOSAC», puesto que en el mismo se encontraron medicamentos que serían del Hospital José Alfredo Mendoza Olavarría (JAMO) y la Red Asistencial de Salud – Essalud Tumbes.
En el lugar, Personal de la Dirección de Fiscalización, Control y Vigilancia Sanitaria – DIREMID – DIRESA Tumbes, advirtió que estarían utilizando productos farmacéuticos, dispositivos médicos y productos sanitarios de instituciones públicas, con la descripción de “prohibida su venta”, por lo que la situación es preocupante, dónde se espera un pronunciamiento por parte de los responsables de dichas instituciones.
Aparentemente, provenían del Hospital José Alfredo Mendoza Olavarría”- JAMO II-2 y la Red Asistencial de Salud – Essalud Tumbes, hechos que fueron puesto de conocimiento a la Fiscalía Especializada de Corrupción de Funcionarios de Tumbes, a fin de que proceda conforme a sus atribuciones, dónde se espera que como mínimo los responsables sean sancionados de acuerdo a la norma.
Esta situación enciende las alarmas en el sistema sanitario de nuestra región, puesto que mientras los asegurados del Sistema de Seguro Social de Salud (ESSALUD), así como los pacientes que acuden a las instalaciones del Hospital José Alfredo Mendoza Olavarría (JAMO) no encuentran los medicamentos necesarios para realizarse el debido tratamiento, estos aparentemente son comercializados por personas ligadas a dichas instituciones, quiénes de manera inescrupulosa los distribuyen en centros particulares que prestan servicios médicos a quiénes pueden pagar por ellos.
Además, el llamado es a los encargados del Gobierno Regional de Tumbes y a los entes fiscalizadores del Estado para que en el menor tiempo posible inicien las diligencias correspondientes con el propósito de que se ubique a los responsables de esta situación y se sancione de acuerdo a la norma, dónde la población espera que al menos exista una investigación oportuna que permita determinar el origen de estos medicamentos que fueron encontrados de manera irregular en el referido centro hospitalario. De igual forma, que se disipen todas las dudas, puesto que es posible que más establecimientos médicos privados se encuentren ligados esta presunta red de tráfico de insumos.
