Félix Nizama, técnico en construcción civil, explicó cuáles serían aparentemente las negligencias cometidas en la construcción del edificio de 5 pisos que se encuentra al costado de la vivienda de la pequeña Luciana. Los detalles harían presumir que la municipalidad habría consentido o no supervisado esta edificación.
“La culpa la tiene la municipalidad. Lamentablemente no se ha cumplido con colocar las vigas correspondientes. La otra negligencia es que no está tarrajeado. Cuánto tiempo ha estado esta construcción sin terminar generando peligro”, comentó.
De forma enfática dijo que el tipo de ladrillo usado no es el adecuado y que cuando sí se habría solicitado la licencia de construcción, la documentación pasa también por las manos de los colegios profesionales, por lo que tuvieron que darse cuenta de alguna situación irregular.
“Aquí han utilizado el ladrillo pandereta y ese solo es para procesos interiores. Hay una negligencia. Se supone que cuando uno pide una licencia de construcción, uno paga el derecho para que los planos los visen el colegio de ingenieros y arquitectos. No sabemos si estas cosas están incluidas en su expediente o no”, precisó.
Nizama aclaró que es el gerente de desarrollo rural y urbano, quien firma la licencia de construcción. Se presume que fue durante la gestión de Jimy Silva Mena, por lo que el actual gerente Aníbal León debería aclarar este panorama.
