El Órgano de Control Institucional advierte graves deficiencias que comprometen la integridad del examen de admisión 2024-II
El Órgano de Control Institucional (OCI) de la Universidad Nacional de Tumbes ha emitido un detallado informe que pone en evidencia varias situaciones adversas registradas durante el proceso de admisión 2024-II. Las deficiencias detectadas, tanto en la organización como en la ejecución del examen, ponen en riesgo la transparencia y los objetivos del proceso, afectando la confianza de los postulantes y la comunidad universitaria.
El informe, fechado el 10 de septiembre de 2024, señala una serie de irregularidades durante la etapa de aplicación del examen de admisión, afectando tanto el cronograma como la adecuada supervisión del evento.
Retraso en el ingreso de los postulantes. Según el cronograma oficial del proceso de admisión, el ingreso de los postulantes debía iniciar a las 7:00 a.m. Sin embargo, el OCI observó que el acceso comenzó con 15 minutos de retraso, debido a la falta de personal encargado de verificar la identidad de los postulantes. Esta situación generó desorden y aglomeración, afectando la puntualidad y fluidez del proceso.
Falta de señalización en las puertas de ingreso. Otro problema destacado fue la ausencia de señalización adecuada en las puertas de acceso. No se indicaron claramente las áreas asignadas para el ingreso de los postulantes, lo que provocó confusión y retrasos adicionales. Esta deficiencia organizativa contribuyó a desorganizar el flujo de ingreso de los postulantes.
Cierre tardío de las puertas de acceso. De acuerdo con el cronograma, las puertas de acceso debían cerrarse a las 8:30 a.m. Sin embargo, el OCI constató que dos de las tres puertas se cerraron recién a las 9:00 a.m., mientras que la puerta principal, debido a la gran cantidad de postulantes, permaneció abierta hasta las 9:20 a.m. Este incumplimiento en los horarios establecidos puso en riesgo la equidad del proceso, permitiendo el ingreso tardío de postulantes.
Inicio tardío del examen. El cronograma establecía que el examen debía comenzar a las 9:00 a.m. y culminar a las 12:00 p.m. No obstante, el OCI reportó que el inicio del examen se retrasó hasta las 9:38 a.m., debido a las dificultades para organizar a los postulantes y la descoordinación en la distribución de los materiales del examen. Este retraso alteró el desarrollo del proceso y afectó a los postulantes que habían llegado a tiempo.
Descoordinación entre la Comisión Ejecutiva de Admisión y los docentes aplicadores. Una de las situaciones más graves fue la falta de coordinación entre la Comisión Ejecutiva de Admisión (CEA) y los docentes responsables de supervisar el examen. En algunos pabellones, se permitió la salida anticipada de los postulantes antes de la hora oficial de finalización del examen, sin haber sonado la sirena que indicaba el término de la prueba. Este hecho, observado en el pabellón F, generó desorden y compromete la equidad del proceso.
Falta de supervisión en los desplazamientos de los postulantes. Aunque se había designado a coordinadores en cada pabellón con la tarea de acompañar a los postulantes en sus desplazamientos dentro de las instalaciones, el OCI detectó que varios estudiantes se movían solos, buscando los servicios higiénicos sin supervisión. Esta falta de control expuso al proceso a posibles irregularidades.
Retraso en la publicación de los resultados. Según el cronograma oficial, los resultados del examen debían ser publicados a las 6:00 p.m. del día del examen. Sin embargo, el OCI verificó que los resultados no estuvieron disponibles hasta las 3:00 a.m. del día siguiente, luego de un retraso de nueve horas. La universidad emitió un comunicado vía Facebook explicando que el retraso se debió a problemas técnicos con el servidor, el cual había sido apagado. La tardanza y falta de mecanismos de contingencia generaron incertidumbre entre los postulantes y la comunidad universitaria.
Anulación de exámenes sin explicación pública. En la publicación de los resultados, el OCI observó que cuatro exámenes de postulantes a la carrera de Medicina Humana fueron anulados, sin que se ofrecieran detalles sobre las razones de esta anulación. Esta falta de transparencia generó más cuestionamientos sobre la gestión del proceso de admisión.
El OCI también mencionó que el examen del 18 de agosto de 2024 fue previamente anulado por irregularidades, lo que aumenta la desconfianza en el proceso actual. Durante una conferencia de prensa ofrecida por el presidente de la Comisión Ejecutiva de Admisión (CEA), Jesús Merino Velásquez, se informó sobre la detección de un presunto caso de suplantación de identidad durante la calificación de los exámenes. Al notar que algunos postulantes habían marcado respuestas correspondientes a otros postulantes en diferentes aulas, se procedió a verificar manualmente todas las cartillas de respuesta, lo que contribuyó al retraso en la publicación de los resultados.
El OCI concluye que no existen mecanismos adecuados para afrontar y resolver de manera oportuna las contingencias que surgen durante el proceso de admisión. Esto no solo genera incertidumbre entre los postulantes, sino que también afecta gravemente la transparencia y la confianza en el proceso. Además, la demora en denunciar irregularidades ante las autoridades competentes contribuye a la percepción de una gestión deficiente en la administración del examen.
