La Contraloría General de la República ha emitido un informe preocupante sobre la falta de profesionales médicos y especialistas en las redes de salud de Corrales, Pampa Grandes y Zorritos, provincias ubicadas en las regiones de Tumbes y Contralmirante Villar. Esta situación pone en riesgo la efectividad de las actividades de prevención, respuesta, control y seguimiento del dengue, especialmente ante el inminente aumento de casos en la región.
Durante una visita a los establecimientos de San Juan de la Virgen, Pampa Grande, Gerardo Gonzáles, Puerto Pizarro y Andrés Araujo, pertenecientes a la Microred de Pampa Grande, se constató la falta de personal médico, así como la carencia de equipos de aire acondicionado necesarios para el correcto mantenimiento de los medicamentos. Además, se observó una demora en la entrega de los resultados de las pruebas de dengue. Asimismo, no se contaba con ambientes destinados exclusivamente para la atención de pacientes con síntomas o casos confirmados de la enfermedad, tal como indica el informe de Visita de Control n° 016-2023-OCI/0827-SVC.
En el caso de los establecimientos de la Microred Corrales de San Isidro y Vaquería, el informe de Visita de Control n° 017-2023OCI/0827-SVC reveló la falta de laboratorios e insumos necesarios para la extracción de sangre, así como la ausencia de personal especializado en esta tarea. Además, se encontraron condiciones inadecuadas en el entorno, como un pozo de agua abierto con desmonte a su alrededor, recipientes con agua estancada y contaminada, que podrían propiciar la proliferación del mosquito transmisor del dengue. Se detectó también que la farmacia funciona en un ambiente provisional, sin las condiciones adecuadas para conservar los medicamentos, y se constató el desabastecimiento de sales para la rehidratación oral, que se utilizan para tratar el dengue.
En diversos centros y puestos de salud, como La Cruz, San Isidro, Corrales, San Jacinto y Vaquería, se evidenció la falta de movilidad para el traslado de muestras hacia el laboratorio de la Dirección Regional de Salud (DIRESA) de Tumbes. Esto genera el riesgo de que las muestras no sean procesadas oportunamente o se contaminen durante el traslado. Como consecuencia, los resultados de las pruebas pueden demorar de 3 a 15 días, lo que dificulta brindar un diagnóstico y tratamiento efectivo a los pacientes.
Adicionalmente, se encontraron problemas en los centros de San Isidro, San Jacinto y Vaquería, como la presencia de maleza crecida y bienes en desuso tanto en el interior como en el exterior de los centros médicos, los cuales podrían servir como refugio para roedores transmisores de enfermedades. Además, no se disponía de suficientes ambientes para la atención oportuna de los pacientes.
En la Microred Zorritos, según el informe de Orientación de Oficio n°018-2023-OCI/0827-SOO, se detectó que la mayoría de los centros y puestos de salud tenían salas situacionales desactualizadas, lo que significa que no mostraban los casos existentes o probables de dengue. Asimismo, no todas las farmacias contaban con aire acondicionado operativo para almacenar adecuadamente los medicamentos. Los resultados de las pruebas de dengue en esta zona pueden tardar entre 5 y 30 días.
En el Puesto de Salud Grau, se constató la presencia de sales de rehidratación oral sin un control adecuado de ingreso y salida de unidades. Se descubrió que 94 de estas unidades tenían fecha de vencimiento en mayo de 2023, lo que representa un riesgo de que expiren sin ser suministradas, lo cual va en contra del propósito público para el cual fueron adquiridas.
Los informes fueron enviados al Director Regional de Salud de Tumbes para que se tomen las acciones necesarias. Además, están disponibles para consulta en el Buscador de Informes de Servicio de Control del portal institucional www.gob.pe/contraloria.
Ante esta situación, es imprescindible que las autoridades competentes tomen medidas urgentes para solucionar los problemas identificados y garantizar una atención de calidad a la población afectada. La falta de profesionales médicos, las condiciones inadecuadas y los retrasos en los resultados de las pruebas representan un serio riesgo para la salud de los habitantes de Tumbes y Contralmirante Villar, especialmente en el contexto de un probable aumento de los casos de dengue. La prioridad debe ser fortalecer el sistema de salud y garantizar el acceso a una atención adecuada para todos los ciudadanos de la región.
