Se iniciaron las clases en los colegios públicos y también empezó el malestar de los padres de familia al ver que hay colegios con serias deficiencias que perjudican a sus menores hijos. Hechicera visitó el colegio 013 Leonardo Rodríguez y constató la serie de carencias que no se han subsanado antes del inicio del año escolar.
“Los niños han llegado al colegio pese a que se encuentra en una condición pésima. Hay gran cantidad de zancudos y las ventanas no tienen vidrio ni celosilla. Los pisos están un desastre. Nosotros como padres hemos limpiado el aula porque nos la entregaron hecha una desgracia”, indicó una madre de familia.
Los más de 1400 estudiantes del centro educativo no encontraron mayores mejoras en los ambientes, los que lucen muy deteriorados. La directora señaló que solo alcanzaron a realizar lo que pudieron con el poco presupuesto de mantenimiento que se les asigna.
“Nosotros estamos brindándoles lo que humanamente podemos. El colegio tiene 57 años y por eso su infraestructura ya cumplió su vida útil. Solo hemos priorizado los baños, techos porque es para lo que alcanza”, precisó.
Los servicios higiénicos y el lavamanos no tenían agua, los alumnos que ingresaban no podían usarlos adecuadamente. La directora justificó esto aduciendo que tienen que cuidar el agua porque es escasa. “Se ha cerrado el agua hasta la hora del recreo, tenemos que cuidarla porque en Tumbes solo nos dan por horas”, comentó.
Lucy Noblecilla dijo enfáticamente que no han recibido el apoyo de las autoridades para mejorar las condiciones del colegio para el presente año escolar. “La verdad no nos han apoyado, tenemos continuamente que llamarlos y con los pocos recursos tratamos de hacer lo posible para que la institución continúe. Esperemos que este año se consiga el título de propiedad del colegio para poder buscar su reconstrucción”, enfatizó.
