Siempre han existido quejas a las diferentes gestiones municipales por no mantener en buen estado el ornato de la ciudad, pero la liderada por Jimy Silva Mena se gana el premio a la que en peores condiciones mantiene a la ciudad de Tumbes.

UNA SELVA EN LA COMPUERTA. A unos pocos pasos del horrendo mantenimiento millonario que realizó la municipalidad de Tumbes al malecón, se encuentra la compuerta que tiene muchos años de construida y carece de mantenimiento.

Cada año, el agua del río Tumbes ingresa por esta compuerta e inunda toda la zona del barrio Bellavista y alrededores. Siempre la población se ha quejado de que no se invierta en darle mejores condiciones, pero ahora no solo es eso, sino que luce como si fuese una selva.

Grandes cantidades de plantas han crecido de forma estrepitosa y hasta superan la altura de la compuerta, todo el espacio está lleno de ellas. Cada turista que pasa por el paseo El Beso se encuentra con esta desgracia.

“La verdad parece una chacra, como si allí sembraran algo. Los visitantes llegan y no saben que es, se quedan mirando y no entienden que hacen esas plantas allí. Realmente es una vergüenza que nuestro alcalde no pueda erradicar esas plantas que han crecido tanto porque lo tiene abandonada”, mencionó un vecino.

Alrededor de este conjunto de plantas, hay basura y aguas putrefactas estancadas. En horas de la tarde empiezan a aparecer los mosquitos que atormentan a quienes viven por el lugar. “Ya no se soporta a los zancudos y mosquitos, como van a permitir esta atrocidad. Ese alcalde es un inútil, tanto quería Jimy Silva ser autoridad para tener la ciudad tan descuidada”, nos manifestó una señora que tiene un negocio cerca al lugar.

AVENIDA ABANDONADA. Pese a que es una obra prácticamente nueva, la avenida Mariscal Castilla tiene un estado deprimente. La recorrimos desde las primeras cuadras y notamos como la pintura no ha recibido algún mantenimiento, las señalizaciones y líneas lucen desgastadas.

Ni que decir de las áreas verdes, están prácticamente desaparecidas. Las plantas se murieron y ahora son reemplazadas por basura.

Parte de las veredas han sido ocupadas por comerciantes ambulantes, quienes sin reparo alguno se apoderaron del espacio y terminan dañándolo aún más.

“La mezquindad política parece que puede más, como el alcalde anterior Manolo fue el que hizo la obra, Jimy Silva quiere que se malogre. Tanto va a ser que no puede darle siquiera un mantenimiento”, refirió el dueño de una tienda ubicada en la mencionada avenida.

DESORDEN Y SUCIEDAD. Si bien hay malos vecinos y comerciantes que no contribuyen a la limpieza pública, la comuna de Tumbes ha fracasado en superar los problemas de acumulación de basura pese a que la gestión anterior le dejó logística, que se mantiene abandonada en los almacenes municipales.

Algunas bolsas de basura permanecen en medio de la avenida Mariscal Castilla, los perros callejeros de la zona terminan rompiéndolas y regando los desperdicios por la calle.

Otro problema es que aquí se estacionan algunos vehículos, desde autos hasta algunos de carga pesada. Los conductores usan la calle como letrina y orinan sin ningún reparo. Son varios los vecinos, quienes han reportado esto por los malos olores y la suciedad que dejan.

“Dónde está seguridad ciudadana, acaso no saben que acá orinan y botan basura en el lugar que les da la gana. Ya hemos denunciado, pero nadie viene, se les tiene que multar porque de lo contrario siempre viviremos en la cochinada”, enfatizó un vecino.

FANFARRÓN. Cuanta gente ha escuchado los discursos aburridos del alcalde Jimy Silva, en ellos siempre hace alarde del principio de autoridad. La realidad nos pinta otro panorama.

Cuando era candidato aseguraba que de llegar a ser autoridad la ciudad permanecería limpia y que velaría por el ornato para que los tumbesinos vivan en un lugar hermoso y en buenas condiciones.

También habló sobre el buen trato al turista, pero en cuatro años ha demostrado incapacidad al permitir que nuestros monumentos históricos estén en pésimo estado. Invirtió más de un cuarto de millón de soles en el malecón que luce en terribles condiciones, imaginemos que con mucho menos inversión se hubiese podido limpiar y dar mantenimiento a la avenida Mariscal Castilla, dándole realce a una obra nueva que no debería caer en el abandono a causa de su mezquindad política.

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