Preocupación e incertidumbre se apoderan de la región de Tumbes, ya que las autoridades locales no han presentado un plan detallado para enfrentar el fenómeno de El Niño que se pronostica para los próximos meses. Según la Comisión Multisectorial Enfen, se espera que el fenómeno se inicie en junio en el Pacífico ecuatorial central y se extienda hasta octubre.
La proyección indica que existe una probabilidad del 68 % de que El Niño esté presente durante el verano del 2024, con una categoría que oscilaría entre débil y moderada. Esto implica que las temperaturas del mar en el Pacífico ecuatorial estarían por encima de lo normal en un rango de medio grado a un grado desde junio.
Rina Gabriel Valverde, vocera de la Comisión Multisectorial Enfen, advierte que se están observando posibles ondas Kelvin que se desplazarían hacia la costa sudamericana, manteniendo condiciones cálidas en el mar cercano a la costa de Tumbes. El organismo monitorea la situación cada 15 días y emitirá comunicados oficiales con la misma frecuencia.
Hasta el momento, el Enfen señala que hay un 66 % de probabilidad de que El Niño se desarrolle en el Pacífico oriental, siendo más probable que tenga una magnitud débil (34 %). Sin embargo, existe un alto porcentaje de probabilidad de que El Niño coincida con El Niño Costero, lo que podría generar un escenario de condiciones cálidas en el Pacífico ecuatorial central y frente a la costa peruana.
Según Gabriel Valverde, el mar peruano se encuentra más cálido debido a las ondas Kelvin que trae aguas cálidas. En promedio, la temperatura del mar en la zona norte y centro del país está tres grados por encima de lo normal durante este mes de mayo.
La vocera también indica que se espera que las lluvias continúen por encima de lo normal en mayo, pero que para los próximos meses se mantengan cerca de los niveles climatológicos habituales, sin repetirse los episodios intensos registrados en marzo y abril.
Sin embargo, pese a estas advertencias, las autoridades de Tumbes no han presentado un plan específico para hacer frente a la posible llegada de El Niño y sus consecuencias. Patricio Valderrama, exjefe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), ha instado a las autoridades del norte del país, como Tumbes, Piura, Chiclayo y Trujillo, a tomar medidas preventivas ante la posible temporada de lluvias.
Valderrama advierte que los estragos de El Niño podrían ser similares o incluso mayores a los del fenómeno de El Niño Costero de 2017, lo que implicaría una gran cantidad de lluvias, activación de quebradas y aumento del caudal de los ríos. Según él, las autoridades solo disponen de cinco o seis meses para desarrollar planes de acción efectivos.
Ante la falta de una respuesta clara por parte de las autoridades de Tumbes, los ciudadanos expresan su creciente preocupación y exigen acciones inmediatas para garantizar la seguridad de la población y reducir al mínimo los posibles daños causados por el fenómeno de El Niño.
Organizaciones civiles y líderes comunitarios instan a las autoridades locales a elaborar un plan de contingencia que incluya medidas de prevención, monitoreo constante, evacuación temprana en zonas de riesgo y fortalecimiento de la infraestructura de defensa civil. Además, solicitan que se destinen recursos económicos y humanos suficientes para hacer frente a las posibles emergencias que puedan surgir.
Los sectores más vulnerables, como los agricultores y las comunidades costeras, expresan su temor a sufrir las consecuencias devastadoras del fenómeno de El Niño, como inundaciones, deslizamientos de tierra y pérdidas en la producción agrícola.
Ante esta situación, es fundamental que las autoridades de Tumbes actúen de manera inmediata y transparente, brindando información precisa y detallada sobre las acciones que se están tomando para hacer frente al fenómeno de El Niño y proteger a la población.
El tiempo apremia, y los ciudadanos esperan que las autoridades tomen en serio esta advertencia y actúen en consecuencia. La falta de un plan claro y la falta de comunicación eficiente generan preocupación y desconfianza en la capacidad de respuesta de las autoridades, lo que aumenta la sensación de vulnerabilidad entre la población.
En este contexto, es necesario que las autoridades de Tumbes establezcan un diálogo abierto y cercano con la comunidad, escuchando sus preocupaciones y necesidades, y brindando soluciones concretas y efectivas para proteger a la población durante la posible llegada de El Niño.
La situación climática no espera, y es fundamental que las autoridades de Tumbes actúen de manera proactiva y responsable para garantizar la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos. Solo a través de una acción conjunta y coordinada será posible enfrentar los desafíos que representa el fenómeno de El Niño y minimizar su impacto en la región.
