Varios tumbesinos están entre los afectados. Un accidente que se veía venir ante las denuncias por deplorables condiciones de los buses de la empresa

SANGRE Y MUERTE. Otro lamentable y fatal accidente vuelve a teñir de sangre la Panamericana Norte. Esta vez, la Cuesta de El Alto, en el distrito de Los Órganos, provincia de Talara, Piura, se convirtió en el escenario de una tragedia espeluznante. Tres personas perdieron la vida y más de 25 resultaron heridas luego de que un bus interprovincial de la empresa “El Dorado”, que partió de Piura con destino a Tumbes, se despistara y volcara.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del miércoles, alrededor de las 3:00 a.m., cuando el bus de placa T3X-957, conducido por César Augusto Herrera Macalupu (46), cubría la ruta sur-norte con destino a Tumbes. Por razones aún bajo investigación, el conductor perdió el control del vehículo al tomar una curva peligrosa en el serpentín de la cuesta de Órganos, a la altura de la Caleta El Ñuro. La fatal maniobra resultó en el despiste y posterior volcadura del bus, desencadenando una escena de horror y caos.

¡GRITOS DE DESESPERACIÓN Y CUERPOS APLASTADOS!. Los testimonios de los sobrevivientes son desgarradores. Segundo Julca Herrera, uno de los pasajeros que viajaba con sus cinco hermanos, relató el pánico vivido a bordo: «Veníamos durmiendo cuando escuchamos un grito que decía ‘¡baja la velocidad!’. Luego, sentimos cómo el bus se deslizaba y se precipitaba al vacío. Había bastante gente que estaba aplastada; mi hermano está en estado crítico y necesita una transfusión de sangre», narró con voz quebrada.

Las víctimas mortales fueron identificadas como Jessenia Lama Clavijo (50) y Érika Farfán Nole (13), ambas naturales de Máncora. Una tercera víctima, cuya identidad aún está por confirmarse, falleció en el traslado al hospital de EsSalud de Talara. Esta pérdida ha dejado a sus familias sumidas en el dolor y la indignación, exigiendo justicia y responsabilidades claras.

Entre los heridos, varios son tumbesinos que se dirigían a su tierra natal. Fueron trasladados de urgencia a diferentes centros de salud en Talara, Máncora y Tumbes. En la Clínica de Máncora, Willy Chávez Córdova (36), Yuri Nole Lama (33), José Ramírez Antón (41), Geidy García Lizana (19), Fermín Julca Guerrero (17), Nelson Guerrero Julca (22), Diana Estefany Feria Carrillo (19), Luis Cañana Siancas (36) y Elmer Omar Velázquez Siancas (43) reciben atención médica. Otros como Orlando Castillo Sánchez (53) y Hilton Zapata Rojas (74) fueron atendidos en la Clínica del Mar de Máncora, mientras que Darly Yesenia Nole Lama (15), Carlos Jesús Nole Lama (30), José Ruiz Vílchez (25) y Percy Yovera Ruiz (23) luchan por sus vidas en la Clínica Teresa Talara. En el Hospital JAMO II de Tumbes, María Fidelia Campos Vicente (47), Anthony Criollo Campos (26), María Lucerito C.C. (14), Daniel C.C. (11) y Samir R.C. (02) enfrentan un incierto pronóstico. Otros heridos en el Hospital JAMO son: Anacaren Del Rosario Oyola Zelig, Jessica Del Rosario Ramirez Anton, Maria Ysabel Ruiz Cordova, José Del Carmen Fernandez Fernandez, Alexander Julca Guerrero, Yorceli Julca Guerrero, Jose Luis Ramirez Anton, Segundo Julca Herrera, Fermin Julca Herrera.

CHOFER DETENIDO. Mientras tanto, el conductor del bus, César Augusto Herrera Macalupu, quedó detenido por las autoridades por presunta responsabilidad en el accidente. Se le imputa el delito contra la vida, el cuerpo y la salud por accidente de tránsito con subsecuentes muertes, lesiones y daños materiales. El caso ya está en manos del fiscal provincial Daniel Arturo Márquez Camacho, de la Fiscalía Mixta de Máncora, para las diligencias legales pertinentes.

COMUNICADO INDIGNANTE DE «EL DORADO». A pesar del dolor y la indignación de los afectados, la empresa de transportes «El Dorado» emitió un frío comunicado en el que lamenta el accidente y asegura estar colaborando con las autoridades. Sin embargo, no hay ni una pizca de responsabilidad asumida. ¡Ningún mea culpa! Pese a que han sido múltiples las denuncias de usuarios sobre el pésimo estado de sus buses: unidades que quedan varadas, se malogran en plena vía, e incluso algunas que han llegado a incendiarse y perder partes de la carrocería en pleno recorrido. ¿De qué seguridad hablan?, ¡Ya se veía venir un accidente de esta magnitud!

Ni la Sutran, ni Indecopi, actuaron con la rigurosidad que esta situación exigía, dejando a cientos de pasajeros a merced de vehículos deficientes y peligrosos.

El pronunciamiento de la empresa decía que «la seguridad de nuestros pasajeros es, y siempre ha sido, nuestra máxima prioridad». Pero la realidad muestra una cara muy diferente. Los testimonios, las muertes, los heridos y los daños hablan de negligencia y desprecio por la vida humana. Las autoridades deben actuar con firmeza y sancionar a los responsables, antes de que otra tragedia nos vuelva a conmocionar. ¡No más muertes por la empresa El Dorado!

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