Ayer, se llevó a cabo el Simulacro Nacional ante Lluvias Intensas y Peligros Asociados 2023 en todo el territorio peruano. Este evento masivo, coordinado por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), representa un hito en la concientización y preparación de la ciudadanía y las autoridades para enfrentar los retos que plantea el inminente Fenómeno El Niño 2023-2024, que se prevé traerá consigo condiciones climáticas extremas y desafíos relacionados con las precipitaciones intensas y sus consecuencias.

El simulacro, diseñado para fortalecer las capacidades de respuesta de las entidades que conforman el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagred) y sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de estar preparados, representó una experiencia invaluable para todos los participantes y espectadores. Más allá de las cifras y las estadísticas, este simulacro evidenció la capacidad de un país para movilizarse y trabajar juntos en tiempos de adversidad.

Los peligros representados en el simulacro incluyeron huaicos, deslizamientos y derrumbes, fenómenos comunes durante eventos de lluvias intensas. Según el Indeci, las regiones más susceptibles a inundaciones y movimientos en masa son Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash, San Martín, Cajamarca, Amazonas y Loreto. La elección de estos peligros fue acertada, ya que son precisamente los deslizamientos y las inundaciones los que a menudo causan el mayor número de víctimas y daños en eventos de lluvias intensas.

El lema de este año para el simulacro, «Organizados y preparados ante el Fenómeno El Niño», captura la esencia de la preparación y la colaboración necesaria para afrontar eventos naturales extremos. La idea detrás del lema es que tanto la ciudadanía como las autoridades locales, así como las entidades públicas y privadas, se organicen de manera efectiva para estar mejor preparados para enfrentar el impacto de las lluvias intensas y sus peligros asociados.

En la región de Tumbes, una gran cantidad de autoridades y funcionarios participaron activamente en el simulacro, con el apoyo crucial del Ejército Peruano, la Policía Nacional, Agua de Tumbes, la Cruz Roja y el Hospital JAMO, entre otras instituciones. Su participación demostró la importancia de la colaboración interinstitucional en situaciones de emergencia y su papel fundamental en la preparación y respuesta ante desastres.

En el distrito de Tumbes, se estableció el Palacio de Los Deportes como una zona de atención a afectados, donde se llevaron a cabo simulacros de rescate de personas heridas. Los alcaldes de Tumbes, Hildebrando Antón, y del centro poblado Javier Saldarriaga, se unieron a funcionarios locales para evaluar los resultados del simulacro y coordinar futuras acciones de preparación.

Contralmirante Villar también participó activamente en el simulacro, utilizando el Coliseo Deportivo de Los Pinos como punto de atención de emergencia. El alcalde Jaime Yacila estuvo presente junto con funcionarios y representantes de diversas instituciones participantes. La colaboración y el esfuerzo conjunto de todas estas entidades destacan la unidad de acción en momentos de crisis.

En la zona de frontera, el alcalde César Chapoñan y miembros de la plataforma distrital se movilizaron hasta las áreas afectadas en el A.H. «Tomás Arizola» para simular rescates de personas afectadas por desbordes e inundaciones. Posteriormente, se trasladaron al asentamiento humano «Nuevo Aguas Verdes», donde se estableció un punto de atención en emergencias y evacuación.

El alcalde de la municipalidad provincial de Zarumilla y presidente de la Plataforma Provincial de Defensa Civil, Christhian Aguayo Infante, lideró el simulacro en el sector «1 de Octubre». Vecinos del área, personal militar, de salud, de seguridad ciudadana y trabajadores municipales se unieron en este ejercicio fundamental de prevención.

De acuerdo al balance elaborado por el COER Tumbes, el saldo del simulacro fue de 11 fallecidos, 90 lesionados, tres desaparecidos, 47,301 personas afectadas, 12,237 damnificadas y 2,386 viviendas destruidas.

La secretaria regional del COER, Lila Idrogo, informó que, de acuerdo a los informes de Educación, hubo 59 locales educativos afectados y 26 destruidos, en el ámbito regional. 

La magnitud de la participación y la colaboración en este simulacro nacional es un recordatorio de la importancia de estar preparados y organizados para enfrentar situaciones de emergencia, especialmente durante el próximo Fenómeno El Niño. La colaboración de la comunidad y las autoridades es esencial para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los ciudadanos.

Este simulacro nacional es más que un simple ejercicio; es una declaración de unidad y determinación para enfrentar los desafíos que la naturaleza nos presenta. 

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