El norte peruano sigue enfrentando una crisis hídrica
La crisis hídrica que afecta al norte del Perú, particularmente en las regiones de Piura y Tumbes, está lejos de terminar. Así lo señaló Jorge Carranza, jefe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) de ambas regiones, quien advirtió que las recientes lluvias no han sido suficientes para revertir la crítica situación de los recursos hídricos en la zona.
Carranza explicó que, a pesar de las precipitaciones que se registraron en los últimos meses, los modelos meteorológicos internacionales proyectan un déficit de lluvias significativo para el primer trimestre del 2025. “La información de diversas agencias internacionales indica que en enero, febrero y marzo del próximo año tendremos niveles de lluvia inferiores a los normales. Esto agrava el panorama, considerando que estas regiones ya enfrentan un estrés hídrico prolongado”, afirmó el funcionario.
Ante este escenario, el representante del Senamhi instó tanto a las autoridades locales como a la ciudadanía a tomar medidas inmediatas para mitigar el impacto de la escasez de agua. Entre sus recomendaciones, destacó la necesidad de promover el uso racional del recurso hídrico, evitar su desperdicio, y priorizar actividades económicas sostenibles.
Carranza enfatizó que el problema no solo se limita a la disponibilidad de agua para consumo humano, sino que también afecta a sectores clave como la agricultura y la ganadería, pilares económicos del norte peruano. “Las decisiones que tomemos hoy determinarán la magnitud de las afectaciones en los próximos meses. No podemos esperar a que la situación se vuelva crítica para actuar”, señaló.
El especialista también alertó sobre la influencia del fenómeno de El Niño en la región, el cual podría intensificar los problemas actuales. Aunque en algunos casos este fenómeno trae lluvias abundantes, la falta de planificación y la infraestructura insuficiente suelen traducirse en desastres, como inundaciones y deslizamientos de tierra, en lugar de beneficios.
Carranza destacó que los fenómenos climáticos extremos, exacerbados por el cambio climático, están alterando los patrones de lluvias y generando incertidumbre en las comunidades locales. “La crisis hídrica no es un problema aislado. Es un reflejo de cómo el cambio climático está afectando nuestra región y de la urgencia de implementar estrategias integrales y sostenibles”, añadió.
La advertencia del jefe del Senamhi ocurre en un contexto de cuestionamientos hacia los gobiernos locales y regionales por la falta de previsión y gestión frente a las sequías recurrentes. Hasta el momento, no se han anunciado planes concretos para enfrentar el déficit hídrico que se proyecta para 2025, lo que genera preocupación entre los expertos y las comunidades afectadas.
En este sentido, Carranza hizo un llamado enfático a los líderes políticos y técnicos de la región para que impulsen proyectos de infraestructura hídrica, como la construcción de reservorios y sistemas de captación de agua de lluvia. Asimismo, subrayó la importancia de sensibilizar a la población sobre la necesidad de proteger este recurso vital.
Con un panorama incierto y un déficit hídrico que amenaza con agravarse, la región norte del Perú enfrenta un reto mayúsculo que requiere acción inmediata y coordinada para garantizar la seguridad hídrica de sus habitantes.
