La contaminación no sabe de fronteras. No es ninguna novedad que la salud de los tumbesinos se encuentra en riesgo permanente, debido a que la mayoría de la población consume el agua contaminada del río Tumbes (en Ecuador llamado Puyango).

Desde inicios del siglo XX la parte alta del río Puyango, en Ecuador, recibe una fuerte contaminación por parte de la minería, la cual refleja sus efectos en territorio de Perú, es decir en la región de Tumbes. Que ambos estados se pongan de acuerdo es la única manera de parar una demanda internacional que agricultores peruanos llevaron hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos – (CIDH). Este 10 de diciembre, la Comisión Agraria del Congreso sesionará en la región de Tumbes. 

A través de un informe periodístico publicado por Alejandro Pérez, en la revista Vistazo, “Ríos binacionales: la minería y la contaminación no saben de fronteras”. 

Sostiene que la degradación de la cuenca transfronteriza Puyango-Tumbes tiene en riesgo al bosque seco, uno de los ecosistemas más extremos y biodiversos. Además, allí se planea construir un proyecto binacional de infraestructura para riego que amenaza aún más al río.

El agricultor ecuatoriano Juvenal Gallo tiene 72 años y nació en la tierra de los guayacanes: esos grandes árboles de flores amarillas que tanto atraen al turismo en la provincia de Loja, Ecuador, límite fronterizo con el Perú. Pero para este agricultor la vida no es tan colorida como las postales. Juvenal ha visto, durante más de dos décadas, cómo las aguas del río que pasa por su comunidad adquirieron un color gris y ya no son aptas para los cultivos. También cuenta que desaparecieron al menos seis especies de peces que servían de alimento para la población.

BOMBA DE TIEMPO. 

Aguas arriba, donde nace el Puyango, en la zona montañosa de la provincia de El Oro – Ecuador, hay minería legal e ilegal y gran parte de los desechos de la tierra procesada para sacar el oro y otros metales se arrojan a los afluentes sin ningún tratamiento. 

Río abajo, mientras es alimentado por otros ríos y quebradas, el Puyango se oxigena y recupera vida. Sin embargo, no se ha vuelto a ver al menos seis especies de peces (sábalo, dorado, blanco, amarillo, culebrilla y bagre pequeño), como relata Juvenal Gallo, habitante de Cazaderos, parroquia ecuatoriana ubicada literalmente en los límites con Perú, en los centros poblados de Capitán Hoyle, en el distrito de San Jacinto.

Pero sabe también que, del otro lado de la frontera, donde el río pasa a llamarse Tumbes, la gente está obligada a beber de esa agua y ha perdido parte de sus cultivos. En Perú la situación es más crítica y, por eso, después de dos años de presión, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) admitió la demanda de la Federación de Agricultores de Tumbes contra el Estado ecuatoriano, a causa de la contaminación originada por los relaves mineros del distrito Zaruma-Portovelo, donde nace el Puyango.

LA DEMANDA INTERNACIONAL POR EL PUYANGO – TUMBES

Desde hace más de 15 años el dirigente agrario Francisco Barreto viene denunciando la contaminación del río Tumbes o Puyango, como se conoce en Ecuador—. Este agricultor de 70 años y representante de la Federación de Agricultores de Tumbes logró que la CIDH admitiera, en mayo de 2020, una demanda contra el Estado ecuatoriano. Barreto cuenta, al igual que sus vecinos ecuatorianos, que en su juventud se bañaba en el río, bebía de esa agua y la usaba para riego. “Antes producíamos 10.000 kilos por cada hectárea sembrada de arroz, ahora no llegamos ni a los 5000 kilos porque el agua ya no sirve”, lamenta.

MUERTES DE PECES 

Semanas atrás a través de un video publicado por las redes sociales, un ciudadano denunció la mortandad de peces en el río Tumbes a la altura de la Bocatoma de La Peña, en el distrito de San Jacinto. 

La cuenca hidrográfica del río Puyango-Tumbes abarca una superficie de 4.800 km2, de los cuales 2.880 km2 (60%) se encuentra en territorio ecuatoriano y 1.920 Km2 (40 %) en territorio peruano.

Se nos informó, que este viernes 10 de diciembre, la Comisión Agraria del Congreso sesionará en horas de la mañana, en el distrito de Papayal, en la provincia de Zarumilla, en donde los agricultores aprovecharán para dar a conocer la contaminación del río Tumbes. 

Dato 

Pero esto es solo el primero de una serie de problemas que están lejos de resolverse. En la cuenca de este río se planea, desde hace 50 años, construir presas para dotar de sistemas de riego a los dos países, pero si no se subsana la contaminación de la cuenca Puyango-Tumbes que atraviesa el frágil ecosistema del bosque seco tropical, el proyecto podría convertirse en un pasivo ambiental. Es un tema tan delicado que se maneja desde las cancillerías de ambos países.

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