Debido a la escasez del recurso hídrico, ganaderos de la provincia de Tumbes solicitan ayuda a las autoridades ante la inminente muerte de más de 1.000 cabezas de ganado en tan solo 3 meses del presente año.
“Durante todo el 2022 hemos estado con sequía por ausencia de lluvias. No tenemos pastos naturales, nuestros ganados se están muriendo, nuestros potreros están vacíos y el producto balanceado que necesitan para alimentarse no alcanza para todos”, refirió uno de los integrantes de la Asociación Cruz de Motupe a este medio.
Según información de los ganaderos, el último 21 de agosto, declararon en estado de emergencia la provincia de Contralmirante Villar, pero recién este 14 de noviembre han recibido ayuda con la entrega de petróleo; sin embargo, las provincias de Tumbes y Zarumilla han quedado en el abandono.
“Hemos enviado documentos al gobierno regional, a la municipalidad de Tumbes, y no obtenemos respuesta. Hasta hemos pedido una reunión para presentar nuestra problemática y nos puedan apoyar a superar esta situación, pero nada”, precisó.
Finalmente, refirieron que han enviado un documento al Ministerio de Agricultura para que puedan ayudarlos a mitigar esta situación, ya que no reciben ayuda regional ni municipal:
“Es muy triste ver que todos los días se nos muere el ganado y nadie hace nada por parar esta situación. Queremos que nos den la mano”, finalizó.
LA NIÑA. El extitular del Senamhi, Patricio Valderrama Murillo explicó que, de no tomar precauciones, la ausencia de lluvias (La Niña), sobre todo, en el norte del país —y por tercer año consecutivo— desencadena sequías y principalmente problemas para las grandes áreas agrícolas que alimentan a la población.
“Áncash, La Libertad, Lambayeque, Piura y Tumbes (…) dependen del recurso hídrico, y, si no se acumula la cantidad suficiente de agua, se compromete toda la campaña agrícola de 2023″, detalló el profesional en gestión e investigación de desastres de origen natural.
“Sin embargo, vamos a tener unas condiciones neutras. Es bueno porque regulariza las lluvias en el norte y adelanta las lluvias en los Andes y sierra sur del Perú (Cusco, Arequipa, Puno, Moquegua, Tacna, Ayacucho, Huancavelica), ya que permite evitar derivaciones de sequías e incendios forestales”, sintetizó.
Respecto a los animales marinos, el profesional en gestión del riesgo de desastres afirmó que, de acuerdo con la alerta del Enfen, no habría complicaciones con la distribución de estos seres vivos.
“Si el agua fría se va, la anchoveta se va, pero vienen otros (recursos). Aunque estos años han sido muy buenos para la pesca, el problema es cuando tenemos El Niño, cuando se calienta el agua, ahí sí golpea principalmente a la pesca artesanal e industrial. Pero no es el escenario para 2023″, sostuvo.
SALUDO A LA BANDERA. El Gobierno Regional de Tumbes declaró en situación de emergencia el sector agropecuario de la provincia de Contralmirante Villar por un periodo de 120 días calendario, a fin de mitigar el impacto negativo a consecuencia del déficit hídrico.
La declaración de emergencia en la provincia tumbesina quedó establecida en la Ordenanza Regional Nº 005-2022/GOB.REG.TUMBES-CR-CD, publicada en el Boletín de Normas Legales del diario oficial El Peruano.
En la disposición se detalla un plazo de 120 días, debido a que el cronograma de actividades que se anexa en el proyecto de ordenanza regional permitirá realizar las acciones pertinentes para enfrentar la problemática por la falta de lluvias.
El problema es que esta declaración de emergencia quedó como un simple saludo a la bandera, dado que no se ha evidenciado un real apoyo a los ganaderos y agricultores que vienen siendo perjudicados severamente con la sequía. La población que vive en los sectores afectados clama el apoyo urgente de parte de las autoridades aún en funciones y del gobierno central que más se centra en su crisis política.
