Fleming Jhair Dioses Sandoval mientras va camino a la inhabilitación, se involucra en un presunto caso de colusión y aprovechamiento indebido de cargo
Hace unas semanas atrás, Hechicera reveló como el subgerente de obras del Gore Tumbes habría cometido abandono de cargo al viajar a los EEUU por 10 días, dejando sus funciones en la Entidad sin tener aparentemente documentos que lo respalden otorgándole alguna licencia.
El tiempo ha pasado y el Gobierno Regional no se ha pronunciado al respecto, el gobernador Segismundo Cruces ha preferido optar por el silencio y dejó prácticamente que su funcionario Fleming Jhair Dioses Sandoval se burle en su cara.
Pero esto no sería presuntamente la única irregularidad, dado que las investigaciones encontrarían lo que sería un posible caso de delito de colusión y aprovechamiento indebido de cargo.
EL VIAJE DE LA ESPECIALISTA EN SEGURIDAD. Como explicamos en la nota anterior, el subgerente de obras del GORE Tumbes, Fleming Jhair Dioses Sandoval, viajó del 01 al 10 de diciembre en EE.UU, este viaje lo realizó junto a su esposa Maricarmen Chavez Altamirano, ya que ella también figura con ingreso y salida a ese país en esa fecha.
La esposa del funcionario trabaja como parte del plantel técnico de la supervisión de la obra “Reconstrucción Del Hospital De Apoyo Saúl Garrido Rosillo II-1”. Este hecho es importante, dado que su presencia durante la ejecución es importante y tal como se ha ofertado, tiene que permanecer con dedicación al 100% en el proyecto.
Entonces, ¿Quién estuvo desarrollando las funciones de Especialista en Seguridad durante los 10 días que permaneció en los EEUU junto a su esposo el subgerente de obras del GORE Tumbes?
Se entiende que Maricarmen Chavez Altamirano debió cursar un documento al representante de la empresa supervisora Consorcio Supervisor Sagaro y este a su vez comunicar quien sería su reemplazante durante sus días de ausencia a la Gerencia de Infraestructura, área que derivaría dicha información mediante documento a la Subgerencia de Obras.
Es importante precisar que la Subgerencia de Obras tiene que verificar y fiscalizar el cumplimiento de la oferta de profesionales de la empresa supervisora, por lo que de no existir dichos documentos mientras estuvo ausente, tendría que penalizarse a la empresa Consorcio Supervisor Sagaro.
PRESUNTA COLUSIÓN Y APROVECHAMIENTO INDEBIDO DE CARGO. Nuestro equipo de prensa indagò la existencia de documentos en el GORE Tumbes, donde se alerte de la ausencia de la Especialista en Seguridad, Maricarmen Chavez Altamirano, y no encontró algo al respecto. Tampoco se evidenció alguna penalidad a la empresa Consorcio Supervisor Sagaro.
En este caso, podemos decir que aparentemente el subgerente de obras del GORE Tumbes viajó junto a su esposa, la Especialista en Seguridad de la obra del Hospital Sagaro, Maricarmen Chavez Altamirano, y que estos no acreditaron mediante documentos la licencia para su salida.
Acaso el subgerente de obras, Fleming Jhair Dioses Sandoval, puede, de ser el caso, sancionar con el cobro de penalidad a la empresa supervisora donde trabaja su esposa. Peor aún, podría hacerlo si fue precisamente con su esposa con la que viajó a los EEUU.
Estaríamos en un presunto caso de colusión o aprovechamiento indebido de cargo, donde un funcionario puede hacer lo que le da la gana junto a su esposa afectando al GORE Tumbes y a la supervisión de una obra millonaria como es la ejecución del Hospital Sagaro.
CAMINO A LA INHABILITACIÓN. Fuentes extraoficiales indicaron a nuestra sala de redacción que el proceso para sancionar con inhabilitación para ejercer la función pública contra Fleming Jhair Dioses Sandoval está a puertas de concluirse. Incluso se mencionan notificaciones que se dan para pedir descargos que poco o nada podrían ayudar a que se libre de responsabilidad por generar un perjuicio millonario al Estado.
Recordemos que Jhair Dioses Sandoval fue miembro titular del comité de selección que le otorgó la buena pro al Consorcio Supervisor SAGARO por S/10 559 597,85, con un plazo de ejecución de 810 días (780 días para la supervisión y 30 días para la liquidación), bajo el sistema de contratación de tarifas durante la supervisión y suma alzada durante la liquidación de la obra.
La Contraloría General de la República detectó irregularidades en el procedimiento de contratación donde terminó ganando la el consorcio donde trabaja la esposa del subgerente de obras del GORE Tumbes.
Primero, iniciando la nueva gestión del 2023, el gerente Regional de Infraestructura Lenin Ávila y la especialista de Contrataciones con el Estado de la entidad, pospusieron el proceso pese a no ser de su competencia, sino del mismo órgano a cargo. Posteriormente, los citados funcionarios y el jefe de la oficina de Logística y Servicios Auxiliares volvieron a postergar dos veces el proceso, para luego recomponer el comité y el 16 de marzo admitir y registrar siete ofertas válidas de un total de 27 registradas.
Cuatro ofertas fueron admitidas y se reveló que dos de las descalificadas sí cumplían con los documentos requeridos en las bases, pero que el comité desestimó argumentando que sus propuestas económicas eran inferiores al 90% del valor referencial. Este actuar excedió las funciones establecidas en el reglamento y bases reguladoras.
La comisión de control evaluó las dos ofertas no admitidas, cuyas propuestas económicas eran menores, verificando que una de ellas obtenía un puntaje de 100 en la evaluación técnica, correspondiéndole pasar a la siguiente etapa.
El comité de selección evaluó a los cuatro postores, descalificó a tres con 0 puntos y otorgó la buena pro al restante con 100. Por tal, de la revisión realizada se encontró que, en efecto, dos de ellos no cumplían, pero el tercero acreditaba experiencia técnica en proyectos por más de S/ 24 millones y no por casi S/ 6 millones como le fue asignado por los integrantes del órgano a cargo.
Entre las observaciones están el que no aceptaron un contrato por considerar que superaba la antigüedad de ocho años, montos de factura no legibles que la comisión determinó que sí podían leerse, contratos con otros objetos de contratación en supervisión, pero cuyos pagos estaban separados y se podía determinar el pago por supervisar la obra, anotaciones a mano en folios que no eran sustanciales, etc.
Adicionalmente, se evidenció que el comité no aplicó los mismos criterios de evaluación con el postor ganador, pues no observó la falta de legibilidad del nombre de la entidad financiera en los estados de cuenta. También, se constató que algunas de las facturas presentadas no acreditaban la cancelación total del pago. En tal sentido y restando los montos que no pueden ser verificados, suma experiencia por más S/ 8 millones, por lo que solo le corresponden 80 puntos.
En otro aspecto, se identificó que el comité consideró en su evaluación económica final a postores, que según su resultado no alcanzaron el puntaje técnico mínimo, lo que contradice las bases del proceso. Tal situación permitió otorgar la buena pro a un consorcio con 100 puntos
Sin embargo, de haber realizado una correcta validación y asignación ocuparía el tercer puesto, por lo que entraría a sorteo con el ofertante que no fue admitido, pese a cumplir y a quien le otorgaron 0 en la revisión técnica, pero que se comprobó debió de tener 100 en puntaje.
Sumado a ello, sus ofertas económicas eran más beneficiosas para la entidad, por lo que al dar la buena pro al consorcio que declararon ganador, se materializó un perjuicio al Estado por S/ 1 055 959.78.
En pocas palabras, el comité conformado por el subgerente de obras Jhair Dioses Sandoval, habría beneficiado cometiendo presuntas irregularidades al consorcio supervisor donde trabaja su esposa con un contrato de más de 10 millones de soles. Además, este acto generó un perjuicio de más de un millón de soles al Estado.
