En esta zona se encuentra la única parte de la carretera principal a nivel nacional que se encuentra enrejada, limitando el pase de vehículos para que ingresen a la zona comercial de Aguas Verdes. Los más afectados son los transportistas, que consideran esta medida de abusiva, anti técnica, convirtiéndose incluso en una bomba de tiempo ante una emergencia.
Tanto conductores y peatones, se ven afectados por este enrejado instalado por la Municipalidad Distrital al inicio de la pandemia; sin embargo, ha transcurrido más de un año y la reja cubre la mitad de la carretera Panamericana, bajo el resguardo de la Policía Nacional, que se han convertido en una especie de operadores Aduaneros, donde muchas veces se les observa rebuscando las mochilas donde nacionales y extranjeros llevan sus pertenencias personales.
Los vecinos han tenido que cancelar para ingresar a su propia zona, llenando formatos que constaten que viven ahí, otros son afectados por cuantiosas papeletas arbitrarias.
Los transportistas están ubicados en la parte denominada “terminal terrestre”, otros le denominan la “chanchería”, lugar donde fueron reubicados para dejar libre la zona comercial, afectando directamente a las personas que vienen con pesados bultos luego de realizar sus compras.
ALGO MÁS. Las rejas en la Panamericana constituyen un abuso para transportistas y peatones, bajo la inoperancia de la Dirección Regional de Transportes.
