El regidor Robert Dolmos la mañana del viernes se apersonó al barrio Bellavista para fiscalizar la cuestionada obra que viene ejecutando la Municipalidad Provincial de Tumbes, proyecto que avanza “a paso de tortuga” y que ha devastado esta zona, generando un enorme problema de contaminación que atenta contra la salud de los que habitan el sector. 

Hechicera pudo conversar con el fiscalizador, quien criticó el gran retraso de la obra y anunció que pedirá la resolución del contrato con la empresa del Eduardo Sánchez Espejo, para que la comuna continúe con los trabajos por administración directa.

“He pedido la presencia de los representantes de la empresa porque desde la última visita que hice hace más de un mes, veo que no se ha avanzado nada. Con respecto al avance físico, no estamos de acuerdo al cronograma, estoy pidiendo los informes correspondientes para realizar las penalidades necesarias, además he conversado con Moquillaza para que se vea la forma de resolver el contrato para una administración directa”, manifestó.

Dolmos indignado por la pasividad del contratista y de los funcionarios municipales, dijo claramente que es necesario “arrearlos” para que trabajen. “A mí me incomoda este tipo de acciones porque perjudican a muchos negocios y viviendas. Hay que estar aquí permanentemente arreándolos, como se dice vulgarmente, porque esto no puede seguir”, indicó. 

En una entrevista anterior, el residente de esta obra mencionó que el colapso de las aguas servidas no es responsabilidad de la empresa y que ellos no estaban obligados a limpiar, esto evidentemente fue desmentido por el regidor Dolmos. “Es falso lo que dice, hay dinero para intervenir porque todo está programado en el expediente técnico, hasta el uso de motobombas. He pedido que no se rompa ni un metro más hasta que no avancen con lo que han destruido”, refirió.

Basándonos en lo dicho por Robert Dolmos, le increpamos al contratista su responsabilidad en lo que respecta a la alta contaminación en la zona pero este siguió “lavándose las manos”, dejando entrever que el regidor y los vecinos eran mentirosos al denunciar su falta de compromiso.

“El presupuesto de la obra no indica la limpieza, pese a esto no es como dicen los vecinos porque todo los días limpiamos. El saneamiento no es mi responsabilidad, las aguas servidas menos, estos son problemas que OTASS debe de resolver”, aseveró.

Mientras el contratista Sánchez Espejo culpa a OTASS, el gerente de operaciones de dicha entidad discrepa de esta versión y nos aseguró que toda esta contaminación fue generada por la empresa constructora. “Si no se tienen los cuidados adecuados, el desmonte de la obra ingresa al sistema de alcantarillado. La contratista aparentemente generó este colapso, hay informes que ya hemos enviado a la fiscalía de prevención del delito y demás entes fiscalizadores”, enfatizó.

Gracias a la insistencia del regidor Dolmos, los representantes de OTASS llegaron al barrio Bellavista y sostuvieron una reunión, junto al subgerente de obras y los miembros de la contratista para que se cursen documentos urgentes y se intervenga cuanto antes esta zona plagada de aguas residuales.

Hace unos días Contraloría publicó un informe de control donde señaló serias irregularidades en esta obra, dentro de las cuales se indicaba la no presencia del residente de obra, retrasos injustificados y observaciones a la buena pro para la contratista, ya que no cumplió con entregar cartas fianzas sino una póliza, pese a que de esta forma no lo especifica las bases.

“Si en el cuaderno no se establece la permanencia del residente tiene que existir penalidades, con respecto a la póliza se ha solicitado la información y se pedirá que se tomen las acciones correspondientes para investigar el proceder de toda la gerencia de infraestructura”, precisó Robert Dolmos. 

Pero ni lo que diga Contraloría es suficiente para el contratista Eduardo Sánchez Espejo, quien refuto cada observación que se le ha hecho. “No es verdad lo del residente, seguro no venía por las lluvias, desconozco lo que me dices respecto a que trabaja en otro lugar. La Contraloría se ha equivocado porque todo se ha hecho legalmente”, respondió el constructor.

Increíblemente, el jefe de operaciones de OTASS Cristian Zegarra dijo que anteriormente ningún funcionario de la Municipalidad de Tumbes coordinó con él la intervención a esta zona; es decir, si el regidor no acude al lugar todos seguirían “durmiendo en sus laureles” frente a este peligro contaminante. “Nosotros intervenimos si nos dan el acceso para el hidrojet. Hemos coordinado con fiscalía de prevención del delito pero conmigo la municipalidad no lo ha hecho”, manifestó.

Y ante todo este panorama, el subgerente de obras no supo cómo justificar su labor mediocre como funcionario, ya que Robert Dolmos tuvo que llegar para hacer su trabajo de coordinación. “Hemos estado coordinando también, si dices que no he hecho nada que sea así como manifiestas”, nos respondió.

Se espera que los documentos que la empresa tiene que enviar al subgerente de obras y este a OTASS se hagan de inmediato y en el más corto plazo veamos la intervención con el hidrojet.

Esperemos resultados de esta labor de fiscalización de parte del regidor Robert Dolmos, ya que quién debería estar también en el lugar exigiendo resultados es nuestro alcalde de Tumbes, quien sigue prefirió irse a Estados Unidos, el país donde miles viajan a vacunarse gratis contra la COVID-19.

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