Durante las últimas semanas se ha vuelto cotidiano y constante los videos propalados en redes sociales donde se observa estudiantes de distintas instituciones educativas de la región de Tumbes protagonizando peleas en plena vía pública.
Es de mencionar que estos bochornosos espectáculos se están viendo seguidos en los exteriores de las instituciones educativas protagonizados por los propios alumnos quienes visten el uniforme del colegio donde estudian, los cuales sin importar que se encuentran al frente del mismo colegio deciden arreglar sus diferencias a puñete limpio.
Son varios los escenarios en los que se observa a estudiantes cuando alteran el orden público protagonizando feroces peleas en las que en ocasiones los involucrados son varones mientras que en otras oportunidades son jovencitas las que se encuentran inmersas en las golpizas en las cuales tristemente se observa incluso a personas adultas que en vez de intervenir para separarlos azuzan a la violencia e incentivan a los jóvenes a continuar peleándose entre ellos.
¿Será acaso que el sistema educativo no está preparado para orientar a los jóvenes de manera que no incurran en actos de violencia? ¿Será esto una clara evidencia de la necesidad que existe en nuestra sociedad de que el estado invierta en la contratación de profesionales que se dediquen a la orientación psicológica de los niños y adolescentes? Lo cierto de todo es que esta situación al parecer se sale de las manos de los directores y docentes de las instituciones educativas en las que cada día se observan lamentables situaciones de peleas donde son los estudiantes quienes están involucrados.
