Como gerente de esa región, Juan Barranzuela, flamante ministro de Transportes y Comunicaciones, fue cuestionado por demorar la instalación de una planta de oxígeno que costó S/3,5 millones. La maquinaria, además, no estaba en buen estado y sigue inoperativa hasta hoy. “Él debía supervisar a las gerencias involucradas”, dice un consejero norteño. Barranzuela, quien fue cesado de su puesto en medio de un recorte de personal con mal rendimiento, fue interrogado sobre este tema en una comisión investigadora del Congreso anterior. El caso está estancado allí.

El ministro Nicolás Bustamante dejó la cartera de Transportes y Comunicaciones el domingo pasado, pero su sucesor no se libra de controversias. Al actual ministro Juan Barranzuela lo salpica el caso de una cuestionada planta de oxígeno en Tumbes que demoró en instalarse mientras cientos de ciudadanos morían a causa de la pandemia. En ese entonces era Gerente General del Gobierno Regional (Gore). El Congreso anterior lo citó para que declare sobre el tema, pues, además, descubrieron que la maquinaria estaba en malas condiciones. Pero el informe final de esta investigación se encuentra en reserva, a la espera de que los congresistas actuales lo revisen.

El puesto que ocupaba Barranzuela, que lo hace responsable administrativo de la entidad regional, era clave para que la instalación de la planta se lleve a cabo de manera oportuna, dicen los entrevistados. No fue el caso. Sus días en la gerencia regional acabaron cuando fue cesado de ese cargo en octubre del 2021. Fue en medio de un anuncio del gobernador, quien dijo que daría de baja a los funcionarios con bajo desempeño.

La planta de oxígeno se encuentra en el Hospital Regional José Alfredo Mendoza Olavarría, en la ciudad de Tumbes. Llegó ahí en abril de 2021, cuatro meses después de que el Gobierno Regional contratara al consorcio Uezu Zhi para traerla desde la India. Las autoridades locales anunciaron la adquisición, de S/3’554,278, con bombos y platillos. Sin embargo, hasta el día de hoy, la planta sigue inoperativa.

La adquisición estuvo plagada de sospechas desde un inicio. En junio de 2021, la Defensoría del Pueblo advirtió una presunta sobrevaloración en la compra y, dos meses después, en agosto, la Contraloría señaló que aún no se hacían las pruebas de funcionamiento de la planta. Entonces, una comisión especial del Congreso puso en la mira la adquisición.

Juan Barranzuela Quiroga había sido nombrado Gerente General del Gobierno Regional a fines de febrero del 2021, posterior a la compra de la planta, pero en medio de la controversia por su falta de instalación. El ahora ministro fue puesto en la mira del Congreso porque, como gerente regional, era el responsable administrativo de la entidad y debía coordinar con las gerencias menores, como la de Infraestructura, para llevar a cabo diferentes acciones de la gestión. En este caso, la instalación de la planta.

La llegada de esta planta de oxígeno en abril de 2021 coincidió con el pico más alto de la segunda ola en Tumbes. Según los datos abiertos del Minsa, la región tuvo 214 muertes por COVID-19 ese mes, una cifra que sólo había sido superada en junio de 2020. Si bien en los meses siguientes la tendencia iría bajando, la situación seguía siendo crítica.

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