El 30 de agosto es declarado feriado nacional en homenaje a Santa Rosa de Lima, quien fue la primera en América Latina en recibir el reconocimiento canónico de la Iglesia católica. La mujer de noble corazón representa una serie de tradiciones religiosas en el Perú.
Es por ello que, durante la mañana del lunes 30 de agosto, se llevó a cabo una ceremonia con motivo de la celebración en honor a Santa Rosa de Lima, misma que tuvo lugar en la Basílica de Tumbes, a la que asistieron diversas autoridades regionales y municipales, como el gobernador Wilmer Dios Benites, el alcalde provincial Jimy Silva Mena, y algunos de los representantes de las fuerzas armadas en la región.
Santa Rosa de Lima, es en la actualidad la Patrona Celestial de más de 60 instituciones, entre las que figuran la Policía Nacional del Perú, y el gremio de enfermería en el país.
En ese sentido, el general Luis Miguel Gamarra Chávarri, mencionó la importancia de Santa Rosa de Lima en la institución policial, donde dijo que en esta oportunidad aprovecharían para renovar el juramento ante la Santa Patrona de la institución, y aprovechó la oportunidad para invitar a la población a continuar cuidándose del terrible virus de la covid-19, asegurando además que, en la actualidad se encuentran trabajando para mantener el orden y la seguridad ciudadana en la región de Tumbes, agrega el alto oficial, quien hablaría en nombre de los hombres de azul.
Desde 1989, Santa Rosa de Lima es considerada como la patrona de la Policía Nacional del Perú (PNP) y así se oficializó a través del decreto Supremo N° 27-89, publicado en el diario oficial El Peruano, el 18 de septiembre de ese año.
Luego en 1995, la imagen de Santa Rosa de Lima fue condecorada con la Orden al Mérito de la PNP, en el grado de Gran Cruz, otorgándole también la Banda Honorífica como Generala de la Policía Nacional, convirtiéndose así en la Patrona de la institución. Anualmente la PNP le rendía homenaje con una misa y un recorrido procesal en su honor, pero debido a la pandemia del coronavirus, esto tuvo que cambiar. Sin embargo, su fe y devoción se mantienen; y ante esta lucha contra la COVID-19, es donde más se encomiendan a ella para ganarle la batalla a esta terrible enfermedad.
Por otro lado, la Decana del Consejo Regional 22 del Colegio de Enfermeros del Perú, Irene Urbina Rojas, dijo que, en esta oportunidad aprovecharía para dejar un mensaje reflexivo, dirigido a cada uno de los profesionales de la enfermería, quienes durante esta situación de emergencia por la pandemia, en la región y el país, han actuado de la manera más solidaria y humana, contribuyendo con sus esfuerzo, a preservar la vida de las personas, al tiempo que extendería este mensaje a la población, para que continúen protegiéndose y cuidando a sus familiares y seres queridos.
La celebración del Día de la Enfermería Peruana se lleva a cabo el 30 de agosto, esto a raíz de una Bula Papal – documento sellado con plomo sobre asuntos políticos o pontificios – que expidió el Papa Pío XII (en 1955), coincidiendo así con la celebración del Día de Santa Rosa de Lima, dicha celebración fue establecida por el gobierno de Manuel Odría. Es el 10 de septiembre de 1958, que el mismo Papa Pio XII declara a Santa Rosa de Lima, patrona de las enfermeras del Perú, luego que un gran grupo de ellas lo solicitara. Las enfermeras como profesionales de la salud cumplen y tienen un papel fundamental en la sociedad peruana, garantizando una mejor calidad de vida en la salud de la población ya sea a nivel público o privado, desde los 4 pilares de la formación: en el área asistencial, administrativa, docente o de investigación.
Santa Rosa es patrona de Lima y del Perú, así como de América, Filipinas e Indias Orientales y es reconocida como tal en más de 60 instituciones de Europa, América del Sur y América del Centro. La historia nos cuenta que Rosa siempre destacó por su abnegación a los pobres y enfermos, siendo así una de las más solicitadas por quienes necesitan de un milagro para enfrentar una delicada situación de salud. Por ello, cada 30 de agosto, era visitada por miles de personas que le pedían un deseo entre cartas y monedas fortaleciendo su fe, así como ella solía tener para ayudar a los más necesitados.
