Ni bien aparecen unas cuantas precipitaciones en la ciudad de Tumbes, por pequeñas que sean, son suficiente para convertir el mercado de abastos en todo un lodazal, escenario bien conocido por los usuarios que a diario coinciden en este importante centro de abastos.
En este sentido, exclaman los comerciantes, que no les queda otra que buscar la manera de trabajar bajo estas condiciones, ya que es su única fuente de ingresos, y el modo de llevar un pan a sus mesas.
Es de recordar que, hace más de una década, los comerciantes del mercado vienen afirmando que sacarán adelante la construcción de un nuevo centro de abastos. Donde según, en la actualidad ya se cuenta con una licitación para la ejecución de la obra, donde se espera no se cometan los mismos errores técnicos.
En medio de todo este caos generado por las lluvias, el principal centro de abastos de la ciudad se encuentra en situación insalubre. Los comerciantes y usuarios están entre la basura acumulada y las aguas pestilentes que discurren en medio del desorden peatonal y vehicular, lo que en medio de la pandemia del Covid-19, representa una amenaza para la salud.
