Exmandatario sigue en la polémica por beneficios, pero pese a ello se defiende y asegura que no renunciará a ellos
El acciopopulista Manuel Merino de Lama tuvo el quinto gobierno más breve de nuestra historia republicana al permanecer en el poder solo cinco días, entre el 10 y 15 de noviembre de 2020. A pesar de este breve tiempo, el exmandatario no solamente tiene un trabajador pagado por el Congreso, sino también cuenta con un amplio resguardo policial.
Según detalló el Parlamento a El Comercio- en respuesta a una solicitud de acceso a la información, por medio de la Ley de Transparencia- Merino de Lama, en septiembre último, tenía 10 suboficiales de la Policía Nacional para su seguridad personal. Esto mientras que San Juan de Lurigancho, San Martín de Porres, Cercado de Lima y Lince han sido declarados en estado de emergencia ante la ola de criminalidad que azota a la capital.
El ex titular del Poder Legislativo remitió una carta al actual oficial mayor del Congreso, Giovanni Forno, a inicios del mes pasado solicitando que se le deposite el pago “por concepto de movilidad” a los 10 policías que tiene asignados. Y adjunta un documento, donde está cada una de las cuentas bancarias de estos.
El Decreto Supremo N°004-2022-IN- promulgado en mayo del año pasado por el entonces presidente Pedro Castillo y ministro del Interior, Alfonso Chávarry- actualizó el Reglamento de Seguridad y Protección a Funcionarios Públicos, Dignatarios y Personalidades. En su artículo 7.3 establece que los expresidentes gozan de protección semi integral.
Este servicio es brindado por la Policía Nacional, a través de la Dirección de Seguridad del Estado.
El artículo 7.2 indica que la protección semi integral comprende el resguardo personal “permanente, así como la seguridad en el inmueble donde la persona protegida fija su residencia”. “El servicio excluye la protección de su cónyuge, padres e hijos y la seguridad del inmueble donde labora”, agrega.
Y en su segunda disposición transitoria el DU N°004-2022-IN señala que a los ex jefes de Estado les corresponde esta protección durante cinco años, después de haber dejado el cargo.
“Posterior a ello, se les brinda el servicio de seguridad y protección personal. Excepcionalmente, pueden continuar con el servicio de seguridad y protección Semi Integral, previa evaluación de riesgos”, remarca el documento.
El inciso G del artículo 12 del referido mecanismo subraya que entre las opciones para la conclusión del servicio de seguridad y protección están la “solicitud expresa” y cuando “la Dirección de Seguridad del Estado de la Policía Nacional considerando la evaluación de riesgo que corresponda, determine que no es necesario continuar” con este.
El expresidente Manuel Merino de Lama manifestó, que no renunciará a su derecho a resguardo policial que le corresponde como ex jefe de Estado, porque la ley no especifica si es para el que gobernó un día o cinco años, puesto que -sostiene- no quiere que mañana sus detractores digan “pobrecito, lo mataron”.
“La ley -si se cumplieran a rajatabla los beneficios presidenciales- no te especifica si es por un día de gobierno, por cinco días, por ocho meses o por cinco años. Una manera sistemática de atacarme es empezar a golpearme. Ellos saben perfectamente de las amenazas que he recibido y sigo recibiendo. Es un tema de seguridad que me corresponde. Si yo renunciara a este derecho el día de mañana van a decir ‘Pobrecito, lo mataron’. No quiero dar esa gran satisfacción a los corruptos”, dijo Manuel Merino a esta casa editora.
En alusión a que actualmente dispone de 10 efectivos en pleno estado de emergencia, Manuel Merino señaló: “Quieren hacer una cortina de humo, cuando la corrupción está campeando, cuando los casos Odebrecht están paralizados y toda esa gente corrupta no es procesada por la justicia en el caso Odebrecht.
Hace 15 días se sacó una página completa sobre un asistente que tengo asignado como expresidente de la República. Yo solo dispongo de 5 efectivos de resguardo 24×24, y cuando voy a provincias me ponen un resguardo que me acompaña”.
