El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) continúa en la búsqueda de variedades de germoplasma de banano que sean resistentes al llamado ‘Mal de Panamá’, ocasionado por el hongo Fusarium Raza 4 Tropical (R4T), y que se adapten a las condiciones peruanas. Para avanzar con tan ambicioso objetivo, el organismo prevé cerrar este año un convenio con el centro CIRAD de Francia para traer cinco nuevos híbridos con fines experimentales y algunos clones con fines comerciales.
“Vamos a establecer una colaboración con el CIRAD. El material genético ya ha sido probado en Australia. Hay híbridos y clones que han respondido bastante bien. Este año, la idea es escalar un proyecto en Piura, en versión de prueba”, adelanta en entrevista con Redagrícola, Juan Carlos Guerrero Abad, director general de la Dirección Recursos Genéticos y Biotecnología del INIA Perú. El CIRAD es un centro de investigación y desarrollo que tiene experiencia trabajando sobre cultivos tropicales.
El experto sostiene que una vez que se tengan las variedades híbridas en floración se podrá hacer el cruzamiento con las variedades comerciales. “Evaluarlo lleva entre dos a tres años. De esas accesiones, puede ser que una se comporte bien agronómicamente y que pueda ser utilizada de forma comercial”, comenta. Si todo va de acuerdo con lo planeado, y se logran conseguir los permisos correspondientes, en el mediano plazo los productores de banano podrían contar con una variedad de banano resistente a la enfermedad.
Guerrero destaca que los híbridos significarán un ahorro de tiempo significativo, ya que desarrollarlos desde cero demandaría hasta seis años. Añade que los híbridos tienen dos principales fortalezas. La primera, que expresan las características de sus parentales, como, por ejemplo, tener buenos rendimientos y ser resistentes a las enfermedades. La segunda ventaja es que expresan rápidamente las características deseadas en una sola generación y tienen vigor híbrido.
Paralelamente, el INIA evalúa desde hace medio año 20 accesiones experimentales de banano producidos en Bélgica y con resistencia a la plaga. “El material genético ha sido aclimatado y viene siendo evaluado en Tumbes. Actualmente, se vienen haciendo mediciones biométricas de su altura, cuánto van creciendo por semana, cómo responden a la zona norte. En breve van a entrar en la fase de producción”, explica Guerrero.
DESINFECCIÓN DE VEHÍCULOS
Como medida fitosanitaria para evitar el ingreso de la plaga Fusarium R4T a la región Tumbes, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria – SENASA realiza la desinfección de vehículos de carga agropecuaria que transitan con destino a Ecuador y los que se dirigen al sur del país.
La movilización de suelo contaminado a través de los medios de transporte constituye una importante vía de entrada y dispersión de la plaga; por lo que la autoridad en sanidad agraria implementó el sistema de desinfección en los puestos de control CEBAF (Centro Binacional de Atención en Frontera) ubicado en el caserío Pocitos; Aguas Verdes y Carpitas.
El objetivo de estas medidas es eliminar suelo contaminado que pueda ir adherido en los vehículos que transportan mercancías agrícolas, para mitigar el riesgo de diseminación del hongo hacia el país norteño y otras regiones del país.
