En caótica situación los centros de primera respuesta
Para nadie es novedad que el sistema de salud en la región de Tumbes va de mal en peor, más aún en el primer nivel de atención de las zonas alejadas a la ciudad, donde se han encontrado un sin número de observaciones que a pesar de que las autoridades tienen conocimiento, desde el año pasado nada se ha hecho para resarcir el daño.
La Contraloría llegó hasta la posta de salud de Garbanzal, perteneciente a la microred de Pampa Grande, donde se halló ranas en el interior de la cisterna de agua que abastece a los pacientes del centro de salud.
“Realmente lo que hemos encontrado es muy grave, porque pone en riesgo la vida y salud de los pacientes que llegan por múltiples dolencias”, refirió la Gerenta Regional de Control en Tumbes, María Molina Camacho.
Además, con las últimas precipitaciones pluviales, el centro de salud ha sufrido daños en la infraestructura que ponen en riesgo la continuidad de la atención de los pacientes.
El grupo electrógeno ha sufrido daños tras el deslizamiento de lodo y agua, también la cisterna de agua necesita un mantenimiento urgente tras la presencia de ranas y otros animales; lo más grave es que hace un mes no cuentan con el servicio de agua tras haberse quemado la bomba.
Los representantes del órgano de control también llegaron hasta el puesto de salud El Porvenir de la provincia de Zarumilla, donde también la afectación por las lluvias pone en riesgo la salud de la comunidad que acude para una atención.
En el establecimiento de salud se detectó que las lluvias ocasionaron filtraciones en el techo de cielo raso y afectaron las áreas de tópico, los servicios higiénicos y el módulo destinado para la cadena de frío y control de niño sano, el mismo que fue instalado recién en noviembre del 2023.
Se evidenció, además, el colapso de un muro del cerco que encierra la cisterna de agua. Esto trajo como consecuencia que quede inoperativa, abollada por el golpe y sin agua. En otro aspecto, se identificó la carencia de profesional médico desde hace dos años y la falta de mantenimiento en los alrededores del centro donde existe abundante maleza.
De continuar con las precipitaciones pluviales, como lo anuncia el SENAMHI, la infraestructura general de ambos puestos están expuestas a posibles deterioros, inoperatividad e interrupción de los servicios de salud que prestan a la población de sus distritos.
Cabe mencionar, que el 14 de febrero, el OCI de la DIRESA solicitó a su director la adopción de acciones oportunas y adecuadas para responder inmediatamente ante la ocurrencia de desastres con el de reducir las pérdidas y daños a las personas, el patrimonio y la comunidad; sin embargo, hasta la fecha no ha respondido.
