Nuevamente el silencio acompaña al Gobierno Regional de Tumbes, entidad que no aclara las presuntas irregularidades o actos de corrupción de su subgerente de obras, Fleming Jhair Dioses Sandoval. A ellos se sumaría el silencio cómplice del Consorcio Supervisor Sagaro, empresa donde trabaja la esposa del funcionario.
Hechicera se apersonó a la obra “Reconstrucción Del Hospital De Apoyo Saúl Garrido Rosillo II-1”, con el objetivo de entrevistarse con los representantes de la misma para aclarar la situación de la trabajadora, Maricarmen Chavez Altamirano, parte del plantel de la supervisión.
En un primer momento, nos pusieron trabas para ingresar, pese a que contábamos con la presencia del consejero regional Henry Risco. Según le indicaron al fiscalizador, tenía el residente de obra que hacer la consulta a alguien en el Gobierno Regional de Tumbes para que recién se le autorice.
Luego de unos minutos, nos permitieron el ingreso y pudimos dialogar con el residente de obra sobre el avance del proyecto; sin embargo, cuando preguntamos por la supervisión no pudimos ver a nadie.
Se nos indicó que el representante del Consorcio Supervisor no podría atendernos porque se encontraba en una reunión con su personal en uno de los ambientes, pese a nuestra insistencia, ni siquiera pudimos comunicarnos telefónicamente para concretar una entrevista.
La ingeniera SOMA de la empresa ejecutora del Hospital Sagaro, Mabel Martinez Benites, nos señaló que no sabía si la ingeniera especialista en seguridad del Consorcio Supervisor Sagaro se encontraba en la obra, mencionando que ese detalle solo lo podía absolver el representante de dicha empresa.
De esta manera queda claro que hasta el momento no se quieren realizar descargos sobre este caso de presunta colusión y aprovechamiento indebido de cargo, en relación al viaje del subgerente de obras y su esposa. El gobernador regional también ha optado por el silencio y viajó a Lima sin emitir ningún pronunciamiento.
