Una declaración explosiva del gobernador de Tumbes, Segismundo Cruces, ha desatado un debate nacional. En una entrevista con la prensa, el mandatario regional se pronunció a favor de la reelección de los gobernadores, afirmando que “el pueblo debe decidir” y que el Congreso no debería ser el único con derecho a ser reelegido.
Sin embargo, lo más sorprendente de sus declaraciones fue su postura sobre la duración de la reelección. Cruces propuso que los gobernadores puedan postular a dos períodos, pero no descartó que la reelección pueda ser «infinita», lo que generó reacciones inmediatas entre la clase política y la ciudadanía.
Para el gobernador de Tumbes, la decisión de la permanencia en el cargo debe estar en manos del pueblo y no de las leyes. “La reelección es justamente para que el pueblo juzgue una candidatura, si es buena o mala”, afirmó, sugiriendo que los ciudadanos deberían tener la libertad de reelegir indefinidamente a sus gobernantes si así lo desean.
Sus declaraciones han generado una ola de controversia, pues actualmente la normativa prohíbe la reelección inmediata de los gobernadores regionales, como una medida para evitar el enquistamiento de poder y posibles actos de corrupción.
Pese a las críticas de diversos sectores, el gobernador resaltó lo que considera un gran avance en la ejecución del presupuesto regional. Según sus cifras, cuando asumió el cargo, la inversión pública era de apenas el 40%, pero durante su gestión se ha elevado hasta un 80-85%, alcanzando incluso un 96-97% el año pasado.
“Hemos demostrado eficiencia en el manejo del presupuesto, algo que nunca antes se había logrado en la región”, enfatizó.
No obstante, sus opositores han cuestionado la calidad de las obras ejecutadas y la falta de transparencia en algunos contratos, asegurando que el aumento en la inversión pública no necesariamente significa un uso eficiente del dinero.
A pesar de la polémica en torno a su gestión, Cruces asegura que su aceptación popular se mantiene en un 32-33%, una cifra que considera «respetable» luego de dos años en el cargo.
“A pesar de las críticas, especialmente de los medios de comunicación y otros actores como los paparazzi, he logrado una aceptación bastante regular. Creo que es una cifra respetable, considerando todo lo que hemos hecho”, declaró.
Las palabras del gobernador han abierto un intenso debate. Mientras algunos ven su propuesta como un intento de perpetuarse en el poder, otros consideran que la reelección podría permitir que los líderes con buena gestión continúen su trabajo sin interrupciones burocráticas.
Lo cierto es que, con esta polémica postura, Segismundo Cruces ha puesto sobre la mesa una discusión que promete sacudir la política regional y nacional.
PROYECTO DE REELECIÓN. El congresista de Somos Perú, Luis Cordero Jon Tay, ha presentado un proyecto de ley en el Congreso que busca modificar la Constitución para permitir la reelección inmediata de gobernadores regionales y alcaldes por un periodo adicional.
La iniciativa, según el documento presentado, busca garantizar la continuidad de las gestiones locales y regionales, especialmente en proyectos de largo plazo.
El proyecto legislativo plantea cambios en los artículos 191 y 194 de la Constitución, incorporando la posibilidad de una reelección inmediata y excepcional para estas autoridades.
Según la propuesta, esta medida permitiría culminar proyectos de infraestructura, salud y educación sin interrupciones, asegurando una gestión eficiente.
En el texto también se señala la importancia de que los alcaldes y gobernadores puedan postular bajo un partido político o un movimiento regional.
No obstante, la iniciativa no propone eliminar la participación de los movimientos regionales en los comicios.
El documento ha sido respaldado por otros miembros de la bancada de Somos Perú, entre ellos, Jorge Morante, Ana Zegarra, Héctor Valer y Alfredo Azurín.
Cabe recordar que en diciembre de 2024, el Congreso rechazó en segunda votación un dictamen similar que permitía la reelección inmediata de estas autoridades.
En aquella ocasión, la iniciativa obtuvo 70 votos a favor, 35 en contra y 5 abstenciones, lo que impidió su aprobación.
En noviembre del mismo año, una propuesta con el mismo objetivo tampoco logró los dos tercios necesarios para su aprobación en el Pleno.
En ese entonces, la sustentación estuvo a cargo del presidente de la Comisión de Constitución, Fernando Rospigliosi.
