Durante el fin de semana, la Policía intervino fiestas y reuniones clandestinas que se realizaron durante el horario de toque de queda, en el distrito de San Jacinto.
Pese al alta probabilidad de una tercera ola de contagios del nuevo coronavirus, un grupo de personas, la mayoría jóvenes y adolescentes, fueron intervenidos el último lunes, en el caserío de Vaquería, tras participar en una reunión social cumpleaños, donde no faltaron las bebidas alcohólicas y alto volumen, en donde incluso los asistentes no llevaba puesta su mascarilla, a pesar que Tumbes registra desde el inicio de la pandemia 1,355 fallecimientos, mientras que en el 2020 la cifra de víctimas mortales ascendió a 723, en la región fronteriza.
Según fuentes policiales, estas intervenciones se lograron gracias al apoyo de vecinos, pues se ha implementado el programa «Vecino Vigila», que permite alertar a la Policía sobre eventos clandestinos.
La policía sostiene que, para prevenir contagios de una tercera ola, a partir de la fecha solo los organizadores de fiestas o reuniones sociales serán trasladados a la comisaría para ser investigados por el delito de desobediencia a la autoridad; en tanto, a los asistentes se les multará en el mismo lugar donde son encontrados infringiendo el estado de emergencia.
En el lugar personas bailaban y bebían sin respetar el distanciamiento social, pero al notar la presencia de la policía les “malogró” la fiesta.
