Familias enteras vienen sufriendo los embates de la contaminación minera del Río Tumbes, al registrarse residuos de arsénico y plomo en sangre. Ante ello, el congresista Héctor Ventura le exigió al ministro de Energía y Minas, y al de Economía, que sus sectores intervengan con prontitud en esta problemática ambiental.
Cabe precisar que la contaminación se da como consecuencia de la práctica minera en territorio ecuatoriano; sin embargo, el relave desemboca por el Río Tumbes, provocando daños irreversibles en la salud de la población y en la producción agrícola.
“¿Qué están haciendo sus ministerios ante el sufrimiento de mis hermanos tumbesinos? ¿Qué estamos haciendo como Congreso? ¿Qué hace el Presidente, quien prometió soluciones a las demandas de los tumbesinos? Esta es una burla intolerable que debemos abordar de inmediato”, expresó Ventura Ángel.
Cabe mencionar que dicha exposición se dio durante la sesión de la Comisión de Energía y Minas del Congreso de la República.
PELIGRO. Un aproximado de 25 mil habitantes del distrito de San Jacinto, en la región Tumbes, están expuestos en su salud al consumir el agua del río Tumbes, en el cual se ha determinado que hay residuos de metales pesados. Además, afecta a mil hectáreas de cultivo, señaló el burgomaestre de la localidad Yoel Feijoó Carrillo.
Explicó que esta problemática lleva varios años y, pese a que ha pedido la atención respectiva hasta en dos gabinetes presidenciales binacionales entre Perú y Ecuador, todavía no es abordado para paliar esta situación.
“Esta problema ha sido sustentada en los últimos gabinetes binacionales y a pesar que en el momento dicen que van a resolver o trabajar en esto, no lo hacen. La inestabilidad política por la que estamos pasando también nos está jugando en contra”, refirió Feijóo.
Agregó que la alta concentración de metales pesados tiene origen en los relaves mineros que son arrojados en la cuenca alta del río, en el lado ecuatoriano, es por ello que las aguas presentan un color plomizo que no solo afecta el consumo directo de la población, sino también la agricultura y ganadería.
La solución que la autoridad edil plantea es que se pueda financiar los proyectos de las plantas tratamiento de agua para los caseríos afectados, pero está en manos del ministerio de Vivienda.
