Productos defectuosos, frutas en estado deplorable, falta de limpieza y raciones mal preparadas
Un informe revelador del Órgano de Control Institucional (OCI) del Programa Nacional de Alimentación Escolar Qali Warma ha destapado una preocupante realidad en la Unidad Territorial Tumbes. El servicio alimentario destinado a niños de 12 a 36 meses presenta graves fallas higiénico-sanitarias que amenazan directamente la salud de los menores beneficiarios.
El informe N.º 042-2024-OCI/5987-SVC, basado en una visita de control del 25 al 29 de noviembre de 2024, detalla un panorama desolador que exige una acción inmediata y contundente.
Productos en condiciones deplorables: Bolsas de arroz abiertas y mal selladas con ligas de cabello, y sacos de azúcar expuestos al aire libre, poniendo en riesgo la calidad de los alimentos.
Alimentos perecibles olvidados al calor: Papas y cebollas, esenciales para los menús, fueron almacenadas sin refrigeración adecuada, en ambientes con temperaturas de hasta 29.4°C y 89% de humedad relativa. Esto no solo compromete su frescura, sino que favorece la contaminación cruzada.
Residuos en áreas de tránsito: Contenedores de basura ubicados en zonas clave de producción aumentan el riesgo de contaminación de los alimentos.
Personal sin control: Trabajadores manipulando alimentos con uñas largas y sin estar registrados en los formatos de control de higiene. ¿Cómo se puede permitir algo así en un servicio destinado a niños pequeños?
Productos defectuosos. Latas de carne de res con abolladuras y corrosión fueron encontradas en el almacén, algunas sin ningún registro de control.
Frutas en estado deplorable: Jabas de plátanos con manchas negras y en avanzado estado de madurez fueron aceptadas sin ningún control, contraviniendo las especificaciones técnicas.
Falta de insumos básicos para la limpieza. El almacén carecía de alcohol desinfectante, indispensable para garantizar la higiene en la manipulación y distribución de los alimentos.
Raciones insuficientes y mal preparadas. Se detectaron raciones de almuerzos, como el «Seco de papa, zanahoria y arveja», con un peso inferior al estipulado, poniendo en duda el aporte nutricional prometido por el programa.
El informe señala la falta de supervisión efectiva por parte del proveedor “Logística y Servicios COSAM E.I.R.L.” y del propio personal del programa. Estas deficiencias no solo violan la normativa sanitaria, sino que exponen a los menores a riesgos innecesarios y absolutamente inaceptables.
Los hallazgos revelados en el informe de control de Qali Warma en Tumbes son una muestra alarmante de la incompetencia y la falta de compromiso tanto del proveedor, Logística y Servicios COSAM E.I.R.L., como de los directivos locales del programa. Las deficiencias son tan graves que es imposible no preguntarse: ¿Dónde estaba el control?
El rol de los directivos de Qali Warma en la Unidad Territorial de Tumbes es vergonzoso. Su misión es supervisar, garantizar y proteger la calidad de los alimentos que reciben los niños, pero no lo realizaron eficientemente.
¿Dónde están las sanciones para un proveedor que claramente ha fallado? La inacción solo refuerza la percepción de un sistema presuntamente corrupto o indiferente.
El verdadero costo de esta negligencia lo pagan los niños más pequeños y vulnerables de Tumbes. Estos menores, que dependen del programa para su nutrición y bienestar, son víctimas de un sistema que no les da prioridad.
