Además del ligero descenso de contagios y muertes a causa del coronavirus reportado en las últimas semanas en la región de Tumbes, la disminución de la ocupación de las camas hospitalarias y Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) reflejaría un aparente retroceso de la pandemia del COVID-19. Desde inicios del año, en donde las personas fallecían a causa de una cama UCI.
Según informó la Dirección Regional de Salud (Diresa) Tumbes, en el área de hospitalización del nosocomio Jamo – II, en Ciudadela Noé, hay 75 camas habilitadas y 16 están ocupadas. En tanto, de las 14 camas UCI habilitadas, nueve están ocupadas, es decir cinco están libres.
Esta tendencia decreciente en los internamientos por COVID-19 es similar a la observada entre mediados de agosto e inicios de septiembre del 2020, cuando la ocupación total disminuyó. Dicha situación antecedió el final de la primera ola de la pandemia.
Puede haber cierto alivio [en la ocupación] y está el hecho de que se aceleren las vacunas a nivel de la población, con lo cual debemos esperar que disminuya con mayor énfasis y se mantenga. Las vacunas evitan la progresión de una enfermedad grave, especialmente en la población de riesgo, mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas.
