Fisuras, grietas, humedad, filtraciones, deterioro de infraestructuras y parque vehicular inoperativo
La Contraloría General de la República ha identificado en la Comisaría PNP Zorritos un total de seis situaciones adversas de gravedad que ponen en riesgo la seguridad de los ciudadanos, la integridad del personal policial y la continuidad de los servicios policiales. El informe fue elaborado durante una visita de control realizada entre el 30 de octubre y el 4 de noviembre de 2025.
Fisuras y grietas en estructuras del primer nivel. La edificación de la comisaría presenta fisuras y grietas en componentes estructurales del primer nivel que carecerían de la resistencia, rigidez y ductilidad requerida para una edificación esencial según la norma técnica E.030 de Diseño Sismorresistente. Los daños se detectaron en el dormitorio del personal policial femenino, almacén, columna de atención al público, sala de meditación de menores infractores y armería.
Este deterioro implica que la estructura sería vulnerable ante sismos moderados, raros y muy raros, poniendo en grave riesgo la permanencia y estabilidad de la infraestructura, así como la seguridad e integridad de los usuarios. La norma E.030 establece que las edificaciones esenciales, como las comisarías, no deberían sufrir daños ante sismos moderados, pero la comisaría de Zorritos aparentemente ha sufrido deterioros en años anteriores, evidenciando que no cumple con estos requisitos.
Condiciones inseguras por humedad, filtraciones y deterioro. La infraestructura de diversos ambientes presenta condiciones graves de inseguridad que generan múltiples riesgos para los usuarios. La humedad en paredes y techos es causada por filtraciones de agua proveniente de los servicios higiénicos del segundo nivel. Además se detectó presencia de salitre en las paredes de la oficina del comisario y otras áreas, deterioro y desprendimiento de pintura en paredes y pisos de varios ambientes, deterioro y desprendimiento de techos en el ambiente de descanso de los suboficiales, oxidación del acero de la escalera comprometiendo su estructura, así como oxidación y huecos en calaminas en los techos del comedor y dormitorio del personal femenino.
Estas deficiencias ocasionarían riesgos de accidentes para los usuarios, pondrían en riesgo la salud e integridad del personal, y comprometería la continuidad del servicio policial. El informe señala que la edificación tiene una antigüedad mayor a 50 años y ha carecido de adecuado mantenimiento preventivo y correctivo.
Ambientes en mal estado que afectan operatividad. Diversos espacios de la comisaría se encuentran en condiciones deterioradas que comprometen la funcionalidad y seguridad. La puerta de acceso a la cochera presenta deterioro grave en la madera, la tapa de cisterna se encuentra en mal estado, y tanto la sala de meditación de menores infractores como la sala de meditación de detenidos se encuentran en condiciones completamente deterioradas.
Estas deficiencias no garantizan condiciones adecuadas de seguridad y funcionalidad, afectando la operatividad de la infraestructura completa.
Incumplimiento de área mínima y registros legales. La comisaría enfrenta graves deficiencias administrativas y legales que comprometen su viabilidad institucional. La instalación cuenta con 614 metros cuadrados cuando debería tener 800 metros cuadrados mínimo para una comisaría de categoría B, según los criterios de categorización establecidos. El terreno no se encuentra inscrito en Registros Públicos, lo que pone en riesgo la posesión y propiedad de la instalación.
Adicionalmente, la comisaría carece del Certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE), requisito legal obligatorio que no ha sido obtenido. Estas situaciones ponen en riesgo la integridad y salud de los efectivos policiales, el patrimonio, la información y el acervo documentario que se encuentra en las instalaciones.
Parque vehicular inoperativo. La capacidad operativa de la comisaría se ve seriamente comprometida por la falta de mantenimiento vehicular. De los cinco vehículos asignados a la institución, solamente dos se encuentran operativos: una camioneta Ssang Yong Rexton y una motocicleta Mavila DS200. Los tres vehículos inoperativos corresponden a dos motocicletas marca Mavila DS200 y Honda XRE-300, y un cuatrimoto Can Am Outlander que presentan desperfectos mecánicos.
Estos vehículos inoperativos evidencian incumplimiento del plan de mantenimiento preventivo y correctivo establecido en la Directiva número 04-06-2017 de la PNP. Esta situación afecta gravemente el desempeño de las funciones policiales y reduce significativamente la cobertura del servicio de patrullaje para la prevención, disuasión, investigación y persecución de hechos delictivos.
Falta de mantenimiento estructural. El informe destaca que la comisaría requiere acciones inmediatas de mantenimiento preventivo y correctivo que no se están realizando, lo que explica la acumulación de los deterioros mencionados anteriormente. La falta de un programa efectivo de conservación de la infraestructura ha generado que todos los problemas identificados se hayan agravado considerablemente.
La Contraloría ha recomendado que se haga conocimiento del presente informe al Titular de la Entidad para que adopte acciones preventivas y correctivas en el marco de sus competencias, con el fin de asegurar la continuidad de los servicios policiales con adecuados niveles de calidad. Asimismo, solicitó que se comuniquen las acciones adoptadas en el plazo máximo de cinco días hábiles, adjuntando la documentación de sustento respectiva.
Esta evaluación evidencia que la Comisaría PNP Zorritos enfrenta una crisis institucional que afecta tanto la capacidad de atención de denuncias como la seguridad ciudadana de la provincia de Contralmirante Villar.
