El consejero delegado de la región Tumbes, Henry Risco Castillo, sostuvo que las familias damnificadas necesitan más que una canasta con víveres que solo duran uno o dos días y luego se les acaba.
“La labor del gobernador no es solo entregar canastas, sino priorizar y garantizar que las lluvias ya no sigan afectando en esa magnitud a las familias. Retirarlas de las zonas de riesgo o protegerlas para que no pierdan lo poco que les queda, porque las lluvias van a continuar”, sentenció el fiscalizador.
Esto referente a los pocos víveres entregados a las familias que resultaron afectadas tras las precipitaciones pluviales y que estos no son suficientes para apaciguar las necesidades de una población que sufre porque en algunos casos ha perdido todo.
Henry Risco, indicó que se debe prever y evitar que más población quede aislada o afectada tras la activación de quebradas. “Las personas exigen la presencia de maquinaria pesada para habilitar caminos, motobombas para evacuar las aguas, entre otras cosas”, recalcó el consejero.
Precisó que las viviendas han quedado debilitadas no solo por las constantes lluvias y el sismo, sino también por los trabajos de remoción de tierra en las obras en pleno centro de la ciudad de Tumbes.
“No vamos a esperar que se caiga una casa para llevarle una canastita. Eso la población ya no lo debe permitir. Se debe tomar acciones concretas y no estar lamentándose por presupuesto”, reclamó Risco Castillo.
No obstante, se ha previsto la descolmatación de drenes y quebradas que hasta la fecha no se han realizado a pesar de que Senamhi ha advertido la presencia de lluvias extremas hasta fines de abril.
