Un nuevo estudio independiente posiciona a la Cuenca de Tumbes como una de las regiones de mayor potencial energético en América Latina.
La compañía australiana Condor Energy ha revelado una evaluación prospectiva independiente que destaca el enorme potencial energético de la Cuenca de Tumbes, en la costa norte del Perú. El informe, elaborado por la prestigiosa consultora Netherland Sewell & Associates Inc. (NSAI), estima la existencia de hasta 3,000 millones de barriles de petróleo en recursos prospectivos distribuidos en cinco áreas clave: Bonito, Raya, Salmón, Caballa y Tiburón.
El área más destacada es el prospecto Bonito, con un potencial estimado de hasta 1,000 millones de barriles de petróleo. Se trata de una de las proyecciones más ambiciosas en aguas profundas peruanas en las últimas décadas.
“La estimación independiente de Netherland Sewell & Associates Inc. reafirma nuestra convicción sobre el potencial de clase mundial de nuestra superficie en la Cuenca de Tumbes”, afirmó Serge Hayon, director general de Condor Energy y geólogo petrolero con amplia trayectoria en exploración offshore.
Gas natural: otro pilar estratégico
El análisis también destaca un importante descubrimiento prospectivo en el prospecto Piedra Redonda, donde se estima la existencia de hasta 1 billón de pies cúbicos (Tcf) de gas natural. Según Hayon, esta área representa una oportunidad de monetización a corto plazo, con potencial para impulsar proyectos integrados de desarrollo energético en la región.
Es importante precisar que los recursos prospectivos son estimaciones preliminares de hidrocarburos que podrían ser recuperables bajo determinadas condiciones técnicas y económicas. Estos datos aún no se respaldan en perforaciones, por lo que están sujetos a un alto grado de incertidumbre geológica y comercial.
La compañía subraya que será necesario emprender campañas exploratorias, estudios sísmicos adicionales y pozos de verificación para confirmar la presencia y viabilidad de estos recursos.
Una de las características más prometedoras de estos prospectos es la presencia de yacimientos apilados, es decir, múltiples intervalos productivos dentro de una misma estructura geológica. Esta condición aumenta significativamente la probabilidad de éxito, al ofrecer diversas oportunidades de descubrimiento en una sola perforación.
La Cuenca de Tumbes, poco explorada y ubicada en aguas profundas, se presenta así como una nueva frontera energética para el Perú. Su desarrollo podría colocar al país en el radar global de inversiones en exploración offshore, a la vez que refuerza la seguridad energética regional.
