El precio de luchar contra la corrupción y de permitir que la población exponga su malestar sigue exponiendo las vidas de quienes hacemos prensa en Corporación Hechicera. Esta vez, la gerente general de nuestra empresa y conductora del programa periodístico Prensa Popular recibió mensajes a su número personal con serias amenazas.

El hecho ocurrió durante la emisión del programa matutino, mientras se comentaba la deficiente labor del gobierno regional frente a la emergencia y los problemas en las obras que tenemos actualmente. El número 920909843 envió mensajes amenazando de muerte a Zulmi Gastelo y a su familia.

“Vieja reconch”!&% la p”#a de tu madr”! deja de estar ladrando porque vas a terminar con la cabeza llena de plomo. Los vamos a llenar de plomo por estar ladrando. En guerra avisada no muere gente, así que ya sabes. Ya sabes plomo a tu hijo o a ti, así que cierras la boca porque sola usas para hablar huevadas”, fue parte de los mensajes que escribieron llenos de amenazas y palabras soeces.

Estas amenazas desataron la indignación de la población, quienes le brindaron su respaldo a Zulmi Gastelo y al equipo de prensa de Hechicera. “Realmente preocupado porque parece que ha reactivado la actitud de sicariato que amedrentó al periodismo en la época de Viñas. Se está atentando contra una familia, mi solidaridad para Zulmi y a todo el equipo. Parece que la labor de prensa que realizan es un peligro para los que quieren arrasar con los recursos del Estado”, comentó Max Rumiche.

Por su parte, el abogado Ángel Escalante condenó esta amenaza cobarde y exigió que la Policía Nacional actúe para dar con el paradero del delincuente. “Mi solidaridad plena para la señora Zulmi, quien diariamente asume el papel de fiscalizadora más allá de periodista. Esa gente que amenaza es la que sabe que va a tener que responder ante la ley sobre lo que viene ocurriendo. Esa coacción, reglaje, marcaje está tipificada en el código penal, ese número tiene que ser investigado por la Policía Nacional para su identificación y se capture a ese cobarde. ¿Quién se perjudica con todas las imágenes que difunden ustedes?, está claro que el contratista”, enfatizó.

El excandidato Williams Cipriano señaló que la prensa está expuesta a este tipo de amenazas por ser una piedra en el zapato de los contratistas que hacen obras de porquería. “Lamentablemente estas cosas van a seguir pasando mientras pongan ustedes el dedo en la llaga. Podemos darnos cuenta cómo las autoridades cuando fueron candidatos empeñaron todo y ahora no le pueden decir nada a los contratistas, quienes terminan actuando de esta manera cobarde cuando se tocan sus intereses”, refirió.

DUEÑO DE NÚMERO TELEFÓNICO. Zulmi Gastelo acudió a la comisaría de San José a realizar la denuncia correspondiente, donde el personal le ayudó a identificar a nombre de quien está el número 920909843, de donde provienen las amenazas de muerte. 

Se identificó que el número le pertenece a Víctor Espinoza Ruesta de 68 años, quien vive en la calle Navarrete. Al parecer alguien está utilizando un chip a nombre de este adulto mayor con discapacidad visual.

Lo curioso es que su lugar de residencia está cerca de la obra de la calle Mayor Novoa, lugar donde acudió nuestro equipo de prensa para que los vecinos puedan denunciar el peligro latente en el que viven.

ZULMI PIDE GARANTÍAS PERSONALES. La periodista Zulmi Gastelo acudió a la prefectura de Tumbes para pedir garantías para ella y su familia, llevando pruebas de la amenaza recibida. Asimismo, acudió a la Policía Nacional del Perú. 

“Vamos a llegar hasta lo último y no permitiré que se toque a mi familia. Yo soy la que hago la crítica y conduzco el programa de prensa, no se metan con mi hijo y el resto de mi familia. No descansaré hasta que se identifique al delincuente y pague caro”, indicó la comunicadora.

ANP RESPALDÓ A PERIODISTA. Es preciso mencionar que la periodista Zulmi Gastelo recibió el apoyo de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, donde el doctor Wilfredo Barrientos como dirigente nacional de la institución, se solidarizó tras lo ocurrido, repudiando el acto de vandalismo con el cual se pretende cercenar el libre ejercicio del periodismo y el derecho de los ciudadanos a estar informados. 

De mismo modo, Wilfredo Barrientos lamentó que esto ocurra justo en medio de un escenario en el que las autoridades gubernamentales de la región tumbesina han demostrado no tener la capacidad de realizar una buena gestión, donde se presume que a raíz de las críticas hechas en Corporación Hechicera donde todos los días se recoge la denuncia de los ciudadanos se dé lugar a amenazas de muerte como instrumento de intimidación para silenciar los medios de comunicación.

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