El lunes 9 de noviembre el Congreso de la República destituyó a Martín Vizcarra como presidente del Perú tras ser aprobada una moción de vacancia por «incapacidad moral». La iniciativa fue impulsada por las acusaciones de corrupción contra el exmandatario por supuestos hechos acontecidos en su etapa como gobernador de la región sureña de Moquegua (2011-2014).
NUEVO PRESIDENTE
En ese sentido Manuel Merino, quien era el presidente del Congreso asumió la presidencia el martes 10 de noviembre, este suceso desencadenó una serie de acontecimientos en el país que trajo consigo diversidad de opiniones que dejaban a la nación en una incertidumbre sobre el hecho de no saber en quién confiar.
MÚLTIPLES PROTESTAS
En ese orden de ideas, decenas de miles de personas salieron a manifestarse a las calles de Lima y otras ciudades de Perú desde la noche del lunes en contra del gobierno de Manuel Merino De Lama.
Hay que mencionar que dichas protestas estaban integradas mayormente por los jóvenes, quienes según sus propios testimonios luchaban por su futuro.
Muchos de los manifestantes gritaban «Fuera Merino» y «Merino no nos representa» y, si bien no todos apoyaron a Vizcarra, una mayoría se oponían a la medida que tomó el Congreso en su contra, las concentraciones se siguieron dando de manera pacífica hasta que finalmente terminaron con la renuncia del mandatario interino Manuel Merino.
LA DESGRACIA Y EL LUTO
El sábado, mientras el país vivía su sexta jornada consecutiva de protesta, se produjeron las dos primeras víctimas mortales, así como un número indeterminado de heridos.
El primer fallecido fue Jack Bryan Pintado Sánchez de 22 años, quien resultó herido con un arma de fuego e ingresó ya sin vida en el hospital Guillermo Almenara de Lima, según informó el Seguro Social de Perú en su cuenta de Twitter.
La segunda víctima, identificada como Inti Sotelo Camargo de 24 años, presentaba heridas por arma de fuego en el tórax a la altura del corazón e ingresó sin signos vitales al hospital Grau de Lima.
RENUNCIA MERINO
El domingo en la mañana, la junta de portavoces del Congreso se reunió de emergencia y pidió la renuncia del presidente. Poco después, en una corta alocución, Merino anunció que dimitía.
Merino quien al asumir el cargo, declaró que el Congreso debía «recuperar y fortalecer la confianza ciudadana», y que los legisladores tenían que «dar el ejemplo y tener una actitud responsable, transparente y eficaz».
Sin embargo, todos esos planes se vieron frustrados por las masivas protestas que empezaron desde el mismo momento en que se anunció la vacancia de Martín Vizcarra y que culminaron con la renuncia del propio Merino, quien así se convierte en uno de los presidentes que menos tiempo ha estado en el poder en la historia de Perú.
LA CELEBRACIÓN
Tras la renuncia de Manuel Merino al cargo de presidente del Perú, se registraron “cacerolazos” en distintos distritos limeños, a través de redes sociales, una gran cantidad de usuarios reportaron imágenes que demuestran la alegría ante el anuncio.
En medio de aplausos, salieron a las ventanas y balcones a celebrar con los populares «cacerolazos».
Siempre llegamos a la misma terrible situación, donde todo el país termina perdiendo por la guerra política generada por la ambición desmedida de quienes nos gobiernan. Los peruanos siguen padeciendo por la pandemia, crisis económica y la corrupción.
